El autor de este blog agradece la reproducción total o parcial de los materiales aquí publicados siempre que se mencione la fuente.

18 septiembre 2009

Escobar Alas, Cristiani y la extorsión de votos

Soy totalmente lego, en ambos sentidos, no tengo órdenes clericales y soy muy falto de letras en asuntos religiosos. No obstante como a cualquier otro la actitud del ayatolá metropolitano José Luis Escobar Alas me ha sorprendido, su integrismo antihomosexual es absoluto que lo ha conducido a abandonar toda discreción y se ha volcado al campo político con toda la mala fe (sin juego de palabras) de los politiqueros criollos. Llama a la derecha a emplear el chantaje para obtener una innecesaria reforma constitucional: ninguna ley salvadoreña permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. Les pide a los diputados que se comporten como pandilleros, como marosos, que extorsionen la ley que tanto anhela. El mecanismo es el que ha señalado el expresidente Cristiani, no votaremos los préstamos, ni el presupuesto si no apoyan el metrobus. La promesa, sin estudio real de posibilidades, del actual alcalde de San Salvador (el metrobus) se vuelve de repente más importante que el funcionamiento del país.


Ambos ciudadanos salvadoreños, Cristiani y Escobar Alas, anteponen caprichos a la marcha normal de la actividad económica nacional. Ambos acostumbran presentarse como preocupados por el destino nacional, ambos nos quieren hacer creer que la unidad nacional reposa en el entendimiento de los pobres con los poderosos. Pero esto tiene sus límites, la oposición al gobierno prima ante cualquier templanza. Cristiani quiere reconquistar el poder y juzga que no es necesario perder el tiempo con pausas estratégicas o arreglos parlamentarios, la guerra al gobierno tiene que ser frontal. Escobar Alas considera que la homosexualidad pone en peligro a la familia, a la infancia, a la juventud. Lo que me intriga saber es cómo la reforma constitucional va a proteger a la familia. ¿Acaso la prohibición, existente en la ley salvadoreña, vuelta constitucional, va adquirir poderes espirituales que se van a propagar por el ambiente y pondrán al abrigo a las buenas familias? ¿Las pondrán al abrigo de qué? ¿Acaso la ley va a disolver a los homosexuales? ¿Van a desaparecer? Porque se casen o no, ellos van a seguir existiendo. En todo caso han existido siempre, han existido y las familias cristianas no han padecido ningún ataque moral por la existencia misma de los homosexuales. Entonces la fe de Escobar Alas en que la ley reformada va de alguna manera influir en la moral de las familias salvadoreñas linda con una suerte de sacralización de un texto laico. Esta sacralización es simple fetichismo.


En todo caso, la actitud de Escobar Alas es una toma de partido radical. Su llamado fue claro hacia la derecha y le recomienda métodos legislativos que ponen en peligro la institucionalidad de la Asamblea. El arzobispo, a quien le gusta dar lecciones de buena conducta, que aconseja, que desea mediar en debates, que se presenta como una persona fuera de batallas partidarias y embestida de una autoridad moral, justifica y bendice la actitud pendenciera de Cristiani y le da aval a sus métodos de extorsión. Uso esta palabra pues es la que conviene ya que la amenaza de no votar ciertas leyes si el gobierno o el grupo legislativo del FMLN no se pliega a la voluntad de Cristiani, tiene el mismo mecanismo que el que usa el marero: “si no me pagás la “renta” te quemo tu champa, tu comedor, tu tienda, etc. o simplemente de mato”. El fanatismo integrista de Escobar Alas lo pone a ese nivel ético.

4 comentarios:

  1. Anónimo6:34 p. m.

    que verguenza gente como el "monseñor" nos hacen ver internacionalmente como un pais medieval y atrasado en plena epoca oscurantista teocratica

    señor alas: usted se mostro y se muestra defensor de la constitucion entonces: ¿acaso no dice la constitucion que El Salvador es un estado LAICO?

    ResponderEliminar
  2. Anónimo7:36 a. m.

    seguro que no lo aprubas mi comentario, por que tu criterio es minusculo, como tu intelecto, MONSEÑOR JOSE LUIS ESCOBAR ALAS es un sacerdote honorable y jamas acreditaria leyes de doble moral y que denigren la calidad humana, es una perona IMPARCIAL y RESPETOSA, sigue mas de cerca su labor para que confirmes, acaso no quieres un mejor pais, sin delincuencia ni impunidades? acaso no deceas que el salvador crezca en lo moral? y preguntas como un ley puede interferir en el lado espiritual? jajjaja ve a tu alrededor, si no aprueban leyes absurdas seguro amigo mio que se controlaran mejor las impunidades de doble moral como la tuya, que verguenza me inspiras enserio. sos tan mediocre que controlas tu los comentarios que quieres exponer abiertamente, seguro que no los publicas por que temes ser desenmascado, pero es sencillo darse cuenta,que clase de individuo estamos hablando, solo con tus expociones de comentarios, y tu planteacions absurdas y sin fundamentos. ESTUDIA ANTES DE ESCRIBIR DE ALGUIEN, por que das pena.

    seguro que mañana entro y no veo publicado mi comentario, jajaj por que tu orgullo no te permite un mal comentario, pero me vale, eres un ignorante, no le llegas ni a la mugre de las suelas de los zapatos a nuestro MONSEÑOR.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo7:41 p. m.

    ES VERDAD TU ELJES EL COMENTARIO A EXPONER, NO SUBES TODOS YO TE E ESCRITO VARIAS VECES Y JAMAS APRUEBAS MIS COMENTARIOS, YO COHICIDO CON ESE COMENTARIO, MONSEÑOR ES UNA SACERDOTE DE INPARCIAL, Y USTEDES TRASDIVERSAN LA INFARMACION PARA TENER ALGO QUE ESCRIBIR, PERO NO SE VALE CUANDO SE TRATA DE UNA PERSONA HONORABLE Y QUE DEBEMOS RESPETO. TEMES A ALGO O POR QUE NO SUBES TODOS LOS COMENTARIOS? solo los que benefiacian tu critica.

    ResponderEliminar
  4. En ningún comentario tuyo he visto que te apoyes en hechos. Las declaraciones del arzobispo eran mero chantaje. Llamó a la derecha a no votar los préstamos hasta que se votara la inútil reforma constitucional. ¿Eso me parece inmoral? Así de sencillo. El chantaje no es una actitud ejemplar.

    ResponderEliminar

Todo comentario es admitido. Condiciones: sin insultos, ni difamaciones.