El autor de este blog agradece la reproducción total o parcial de los materiales aquí publicados siempre que se mencione la fuente.

20 octubre 2008

La espada de Damocles y la "cadena"

Los columnistas de El Diario de Hoy tienen a veces cierta utilidad inesperada: descubren de su púdico velo las patrañas de la derecha. Este lunes, 20 de octubre de 2008 , Evangelina del Pilar de Sol, firma un artículo, cuya utilidad es innegable. En primer lugar, de manera muy sucinta, pero muy eficazmente califica la gestión de los gobiernos areneros, la voy a citar y se van a dar cuenta que no hay mucho que agregar y nada que quitar: "Ahora, la esperanza estriba en que todo cambiará realmente, terminando con la cadena de continuismo, prepotencias, corrupción, injusticias, que tanto han dañado a ARENA, y sirvieran como abono para la siembra y exitosa cosecha recogida por el FMLN”. La columnista del cotidiano cifra sus esperanzas en Rodrigo Ávila, en una persona que ha participado en esa “cadena de continuismo” y que pretende seguir con lo mismo. ¿Por qué va a cambiar lo que les ha aprovechado siempre? ¿Ávila acaso no ha sido puesto allí, como candidato, por los mismos que ahora nos desgobiernan? Pero la lucidez de nuestra columnista de reconocer sin ambages que lo que ha caracterizado a las administraciones areneras ha sido “la corrupción, injusticias”, me parece loable. De seguro ella maneja detalles, sería bueno que alguna vez nos los confiara.

Pero también tiene otra utilidad su artículo. Pues reconoce que Arturo Zablah es la soda con la que nos quieren hacer tragar el aguarrás Ávila. Está allí para atraer a todos los que dudan de las intenciones de “apertura” de candidato presidencial. Pero parece que ni los mismos areneros se tragan el cuento y hay que convencerlos. Se les ha complicado más la campaña, este nombramiento ha destapado aún más el nido de ambiciones en el seno de Arena.

El resto del artículo es la misma sopa de siempre. Le voy a reconocer que se ha esforzado un poco. Puso en criollo, en folclor nuestro, una leyenda de la antigua Grecia. Y nos dice que Funes es una espada que pende de su propio pelo... En todo caso, como el mismo Zablah, ella nos repite que nos toca elegir en realidad entre Chávez y Ávila. Andan realmente cortos de argumentos.

Pero es cierto que hay como una espada de Damocles que pende sobre la cabeza de los que forman parte de la “cadena de continuismo” que han practicado la corrupción y fomentado las injusticias en nuestro país.

3 comentarios:

  1. También, hace algunos días, Luis Mario Rodríguez escribió lo siguiente:

    No se trata de ganar para mantener el "estatus quo"; en otras palabras, no debemos esforzarnos para que continúe la corrupción, el despilfarro, el oportunismo político y la conducción gubernamental sin planificación ni estrategia. El triunfo de Ávila en el 2009 es una oportunidad importante para consolidar la institucionalidad, para revisar los mecanismos de transparencia que permitan combatir la malversación de fondos y el enriquecimiento ilícito, para impulsar sin titubeos la reforma política que tanto ha sido promovida por centros de pensamiento, sociedad civil y gremiales empresariales.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo9:13 p. m.

    Al igual que la Sra. de Sol el Sr. Jaime López intenta dar una justificación sobre la posición de Avila y su segundo el ing Zablah, quienes nos quieren hacer creer que son verdaderos proponentes e impulsores de un verdadero cambio en las políticas depredadoras que ha venido impulsando Arena durante sus cuatro gobiernos. Pero, y este es un gran "pero", Que han hecho ambos para merecer esa pretendida confianza? Cuál es la trayectoria del ing Avila durante su asociación con Arena? y lo mismo vale para el ing Zablah. Avila como director de la PNC y como diputado no ha logrado absolutamente nada. La delincuencia creció y sigue creciendo, sus intervenciones en la Asamblea ni siquiera figuraron el el diario de hoy y por su parte en ing Zablah, en su calidad de economista fué gestor de políticas económicas que nos han llevado a donde estamos. Creo que ambos no pueden estar muy orgullosos de su pasado, pero ahora nos quieren convencer de que ya "no son los mismos" ahora son sensibles a las necesidades del pueblo y se han vuelto alérgicos a la corrupción, al despilfarro, a las gangas que proporcionan los puestos públicos a personas que ya por naturaleza son corruptos, a aquellos que llegan al puesto a "componerse".
    En cuanto al sr. Luis Mario Rodríguez, quien era hasta hace pocos días una especie de secretario privado del presidente Saca, no puede negar que estaba muy cerca del círculo de poder y corrupción que nos ha caído encima. No sabría que decir con respecto a sus actuaciones, pero él sabrá lo que pretende al jsutificar un supuesto cambio propulsado por Avila. Pero y de qué cambios se está hablando? Si no piensan, ni pueden separarse de las políticas neoliberales que rigen la economía del país, si hay dudas sobre este, léase al ing economista Manuel Hinds -artífice de la dolarización bajo Paco
    flores- quien recién dijo que la caída del dolar no nos va a afectar porque nuestras exportaciones se basan principalmente en productos nostalgicos, válgame Dios! Según esa predicción del ing Hinds es posible que pronto vea Usted don Carlos anunciadas en el menú de los principales restaurantes parisinos las "pupusas" salvadoreñas y los tamales de elote, como "delicacies from abroad".
    Aún otorgándole el beneficio de la duda, no es posible aceptar que la presidencia de Avila genere algún cambio, no puede hacerlo, no le es posible hacerlo y por ello su oferta se vuelve propaganda con fines electoreros, se convierte en la máscara tras la que se oculta el feo rostro de un capitalismo voraz.
    Atentamente
    Quijo-t

    ResponderEliminar
  3. En su afán de parecer tan diferente, la campaña oficialista sólo deja a la vista los graves problemas de este gobierno. Si de veras quisieran cambiar las cosas, ¿no sería bueno que comenzaran ahora y no hasta el próximo año?

    Gracias por el análisis

    saludos

    ResponderEliminar

Todo comentario es admitido. Condiciones: sin insultos, ni difamaciones.