El autor de este blog agradece la reproducción total o parcial de los materiales aquí publicados siempre que se mencione la fuente.

14 abril 2010

La vía democrática hacia el socialismo

La situación que he descrito en el artículo anterior presenta varios puntos que obligatoriamente necesitan prolongaciones mucho más extensas de las que puedo darles por este medio. En algunos puntos no he sido lo suficientemente claro. Otros se prestan a conclusiones precipitadas e injustificadas. En todo caso ahora voy a tratar de volver sobre el problema central que se nos presenta ahora en el país. Este problema es el de la perspectiva histórica, de la ventana que se nos ha abierto y que no podemos dejar que se cierre, pues entonces caeríamos de nuevo en las penumbras de los gobiernos de derecha.



Durante décadas las organizaciones de izquierda han presentado la salida hacia el socialismo como la única posibilidad de resolver los problemas estructurales que agobian al país. Para ello siempre se presentó la indispensable toma del poder por parte del partido revolucionario.


No obstante tenemos forzosamente que reconocer que esto se ha planteado siempre como una cantinela, como algo que se repetía sin que concretamente se planteara como realmente factible y por lo tanto no fue pensado como un posible próximo, sino como algo abstracto, casi etéreo que se perdía en un futuro improbable. Por eso hasta pudo parecer escolástica la discusión de las vías hacia el socialismo. No obstante la historia misma nos forzó a intentar una de ellas, la vía armada. Ya sabemos como se terminó. Cualquiera que sea nuestra apreciación sobre el término de la guerra, ya es historia y nos determina en la actualidad. Al mismo tiempo es necesario decirlo de manera definitiva que la vía armada ha desaparecido totalmente de nuestro panorama actual.


¿Qué es un partido revolucionario hoy?


No obstante solamente al enumerar estas cosas vemos aparecer una serie de problemas teóricos que tienen irremediablemente repercusiones prácticas. Uno de ellos es el del partido revolucionario, ¿Qué es un partido revolucionario hoy? ¿Cuál tiene que ser su estructura? ¿Cuál funcionamiento? ¿De qué medios de reflexión debe dotarse? ¿Cuál tiene que ser su práctica en el seno de la sociedad? Obligatoriamente aparece de nuevo el inaplazable problema del marxismo. No solamente para pensar el socialismo futuro, sino para pensar el hoy en el que actuamos. Estos dos últimos aspectos son acuciosos. En realidad ninguno de los pocos que he señalado son aplazables.


Ahora que sabemos que la vía armada ha salido de nuestra historia presente, nada sabemos en concreto de lo que el futuro nos depara, pero hoy por hoy, hasta donde la vista nos permite avizorar, la vía pacífica, electoral, es la única que podemos enfocar como posible.


¿Hemos pensado profundamente en qué consiste en El Salvador la vía pacífica? En realidad no creo. Desde el momento en que la transformación profunda de la sociedad se concibe como un futuro improbable, la participación a la vida pública del FMLN no ha tenido ningún contenido revolucionario. Es a esta conclusión que he apuntado en el artículo anterior. Esto es el resultado de las circunstancias que se fueron presentando y las respuestas que se fueron encontrando contenían contradicciones ideológicas que nunca han sido explicitadas. Desde los años treinta del siglo pasado, el PCS tuvo que actuar en la clandestinidad, tenía prohibido actuar dentro de la sociedad y aún menos participar en elecciones. La estrategia pacífica que pregonaban algunos estaba en contradicción flagrante con la realidad. Nadie, pues, reflexionó seriamente en esta vía en aquellos años, aún menos durante la guerra, tampoco en estos últimos veinte años.


El abandono real del objetivo socialista, por el conjunto de razones que enumeré anteriormente: la imposibilidad en un país como el nuestro de tener un política independiente, dada la proximidad del imperialismo y la influencia en nuestra vida de las relaciones con los Estados Unidos. Esta razón primera, creo, es la de mayor peso en la consciencia de los dirigentes políticos de izquierda y de la mayoría de los salvadoreños. También es imposible olvidar al Ejército salvadoreño que fue durante largas décadas el intrumento principal de dominación de la oligarquía y que asumió directamente la dirección del país. Dicho más claramente, se le tiene miedo a un golpe de Estado. Por otro lado la fuerza atractiva que tuvo el socialismo se ha ido perdiendo en el mundo hasta desaparecer casi completamente. El derrumbe de los países del “socialismo existente o real” fue un cataclismo social e ideológico que nunca se ha discutido, ni estudiado, hasta el día de hoy, en la izquierda salvadoreña. El modo de pensar el futuro fue siempre bajo el influjo de modelos. Una vez la desaparición del “sistema” que nos alimentó intelectualmente y al que muchos siguen fieles, nos ha dejado huérfanos y en la incapacidad de pensar por nosotros mismos nuestro presente y nuestro futuro.


Otra circunstancia que nos forzó a abandonar en la práctica el objetivo socialista es que nunca antes en la historia del país, las organizaciones de izquierda tuvieron la posibilidad de una actuación pública. Estos últimos veinte años han sido de aprendizaje. Desgraciadamente la escuela ha sido mala, en condiciones de permanentes luchas, luchas encarnizadas, verbalmente violentas, en las que no se tenía realmente experiencia y en vez de oponer nuevas prácticas políticas, se adoptaron los métodos usados por los partidos de derecha. La actividad política del FMLN se redujo a su participación en la vida parlamentaria, recurriendo sistemáticamente a procedimientos dilatorios, con pocas contra-proposiciones, etc. La administración municipal se ejerció sin imaginación, administrando los asuntos corrientes, sin ninguna creatividad. Por último, desde el punto de vista de la gestión, no se puede mostrar que entre la izquierda y la derecha haya realmente diferencia. El partido —los miembros de base— se han convertido en una excelente maquinaria electoral, es decir han actuado realmente en contacto con la gente sobre todo en épocas electorales. Esta experiencia electoral ha sido exitosa y ha mostrado que se puede ir más allá, pero al mismo tiempo ha puesto de manifiesto sus límites, que es necesario analizar. Exitosa lo ha sido en el triunfo obtenido en las elecciones presidenciales y al obtener el primer puesto para el FMLN en la Asamblea, aunque es en esta elección en la que se manifestaron realmente los límites.


La vía democrática


La cuestión de la vía hacia el socialismo ya no se presenta ante nosotros como un dilema. La situación política nacional, como internacional, no nos permite pensar un instante tan solo que se pueda ahora emprender una guerra de liberación. Pero si antes nombrábamos la otra vía, como pacífica, era simplemente por oposición a la vía armada. Ahora que ante nosotros se presenta no como una alternativa, sino como la única salida, no conviene seguir nombrando la vía como pacífica. Se trata de la vía democrática. El cambio de nombre implica una serie de consecuencias. La primera consecuencia es que para llegar al poder se tiene que pasar por la expresión libre y mayoritaria de la población a través del sufragio. En esto es necesario tener presente que el simple sufragio no implica por sí solo la democracia y que el acto mismo del voto tiene que considerarse como el resultado de un proceso democratizador. Este proceso no se puede concebir sin luchas ideológicas, se trata de poner en marcha actitudes, acciones, que ellas mismas contengan los principios transformadores y que tiendan a conquistar a la mayoría de la población. El pueblo no puede ser considerado como un ente que necesita ser guiado por una vanguardia esclarecida.


Este último término es necesario desmenuzarlo. De entrada la palabra “vanguardia” surgió en el discurso revolucionario en épocas en que el pasaje al socialismo se planteaba obligatoriamente como el resultado de un proceso en el que dominaba la violencia, que comprendía la guerra. El partido se consideraba como la élite, como los más aguerridos, que abnegadamente se sacrifican y sacrificaban sus vidas por la revolución. Es por ello que es imposible pensar el proceso, sin meditar sobre el carácter del partido y su forma de funcionamiento. El centralismo que en definitiva se volvió en mero verticalismo, necesita una transformación. No olvidemos que la idea leninista del centralismo se acompaña de un adjetivo importantísimo, democrático. En esto hubo una desastrosa confusión, que conllevó demasiadas consecuencias destructoras del movimiento revolucionario, que lo anquilosó. Pues en la mente y en la práctica de Lenin el centro no era una persona, ni un grupo de personas dirigentes, el buró político, sino que el congreso del partido. Y el congreso era la emancación de las luchas ideológicas en el seno del partido. Recordemos que el mismo Lenin tuvo que aceptar ser minoritario en varias ocasiones. El concepto de democracia no es solamente una cuestión de voto y aceptación del voto. Se trata de la participación activa de todos en la elaboración de las políticas que es necesario llevar adelante. La participación implica plena información de lo que está en juego, el derecho a la deliberación, el derecho a disentir, a tener su propia opinión. También implica que en una discusión no se puede hacer valer el cargo, el puesto en la jerarquía partidista. En los congresos —que es donde se elabora la política— todas las voces tienen que ser iguales, se expresan en el mismo plano. El resultado no es la simple aceptación de la opinión del otro, sino la convicción de la veracidad del punto de vista común.


Hay quienes se ofuscan cuando oyen a Mauricio Funes negar con enfásis que su gobierno no está construyendo el “socialismo”, ni se lo propone, ni lo prometió. Esto es más que cierto. No creo que mi acuerdo con Funes descance en las mismas convicciones, no obstante lo que afirma es la pura verdad. Su gobierno no construye el socialismo, ni pone las premisas para la construcción del socialismo. Pero esto no es así, porque él lo haya decidido, como la persona que en última instancia decide de todo en el gobierno. Su gobierno no construye el socialismo por razones históricas y sociales que tienen mayor peso que un individuo, aunque tenga una poderosa voluntad. Las razones son profundas, nos determinan a todos. La principal razón por la que ahora no se construye el socialismo, ni se ponen los fundamentos socialistas, es que para ello es imprescindible la participación consciente de los trabajadores, el socialismo no se construye desde el gobierno, el socialismo no se limita a la gestión estatal, por importante que esta sea, el socialismo es la transformación de abajo hacia arriba de toda la sociedad. El eje central es la participación activa y constante de la gente a todos los niveles. Esto por el momento es imposible en El Salvador. Por eso es irrisoria la declaración del diputado del FMLN en la que afirmó que desde el primero de junio se estaba poniendo las bases socialistas y que la gente no se daba cuenta... ¿De qué socialismo habla este diputado?


Con estos escritos apenas estoy iniciando un debate, un debate que me gustaría se diera asimismo en el seno de toda la sociedad salvadoreña, que cada uno se exprese, manifieste su modo de pensar, sus inquietudes, sus dudas, como también sus certitudes. El socialismo salvadoreño lo definirá el pueblo salvadoreño y tendrá la configuración que los salvadoreños quieran darle.


Nosotros estamos apenas aprendiendo a usar la democracia representativa. Por el momento se ha hecho factible, por las relaciones de fuerzas nacionales e internaciones, la alternancia en el poder ejecutivo. Esto es un logro que tenemos que medir en toda su importancia. Pero esto no es aún nada del otro mundo. En esta alternancia no estaba en juego una alternativa social. Para que se pueda plantear una alternativa social es menester profundizar los mecanismos democráticos, es necesario crear nuevas instancias de democracia participativa, en la que la gente, toda la gente aprenda a enfrentar posiciones contrarias, a confrontar intereses, a evaluar soluciones, a controlar la ejecución de las decisiones tomadas en común.


Como se puede apreciar, las tareas de iniciar el proceso democrático hacia el socialismo no puede ser puntuado exclusivamente con los períodos electorales, ni pensar solamente en las próximas elecciones como un hito histórico que va a suplantar todo el trabajo diario de conscientizar.

5 comentarios:

  1. Anónimo3:55 a. m.

    El presidente Funes es demagogo, servil del imperio, desleal con el partido que lo llevó a la presidencia, que le está fallando a los votantes que creyeron en él y en el programa que ofreció.

    Sin embargo, es preciso mencionar que FMLN es tan responsable como Funes. El FMLN quería ganar a toda costa (ganar? para qué?). La ausencia de una estrategia revolucionaria del FMLN se confirma con la presente bancarrota de su estrategia gubernamental y con la crisis silenciada que tiene con sus bases.

    Estamos viviendo las consecuencias de una larga historia de abandono del rumbo revolucionario. Después de la ofensiva de enero de 1981, cada organización y el FMLN en su conjunto, disfrazaron como “triunfo” las batallas que no llegaron a ganar (con las que no querían tomar el poder). La firma de los acuerdos de paz no fue sino el pacto de un paquete reformista; y desde 1994, cada elección, tanto las que ganaron como las que no ganaron, iban encaminadas en ese sentido.

    Estamos frente a un gobierno que es una estafa. Estamos frente a un partido que no es realmente revolucionario y que es co-responsable de esa estafa. El FMLN no es un Santo Niño de Atocha “engañado por el “pérfido” Mauricio Funes.Esa imagen es falsa.

    El problema es la ausencia de un partido revolucionario, de una estrategia revolucionaria y de una formación integral de valores revolucionarios. El pleito de Mauricio Funes con el FMLN es preocupante, pero no es el problema esencial.

    Es una pérdida de tiempo estar aconsejando al FMLN para que se porte bien, que aprenda, que se enmiende, que cambie. El problema no es administrativo; por tanto, los consejos para gobernar bien, son inoficiosos. Además, para que el FMLN se reconvierta en revolucionario, necesitaría de una revolución interna que no dejaría mucho salvable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo8:21 a. m.

      Dentro del F.M.L.N es importante democratizar el accionar, es decir saber escuchar a las bases y al pueblo sobre sus apreciaciones del país que queremos, impulsar fuertemente el debate sobre este tema sin restricción, escuchando opiniones se madura. Las conclusiones de cada tema analizado por las bases se llevan a un nuevo análisis que estará a cargo de una estructura compuesta por profesionales y técnicos, sacando nuevamente sus conclusiones las cuales son comunicadas a las bases y al partido. DE algo se tiene que estar claro, solamente el F.M.L.N. puede impulsar el proyecto socialista, no hay otro partido, por tal razón el F.M.L.N. tendrá que optar por aperturar el dialogo en su expresión máxima, no hay que tener miedo a esta apertura, la militancia es disciplinada

      Eliminar
    2. Anónimo8:37 a. m.

      Solamente hay dos caminos en nuestra patria: el neoliberalismo, o el socialismo. Yo aconsejaría rectificar dentro del F.M.L.N. y no darse a la tarea de estar criticando sin fundamento. Si atacamos al F.M.L.N. es para rectificar pero nunca para destruirlo, porque entonces llegaran nuevamente los areneros a comerse todo el pastel y con ellos no hay dialogo posible. considero que debemos saber más de nuestra historia y ser más serios en nuestras apreciaciones, el país y nuestras familias están en juego. Dejemos de pensar como arenero, eso es bochornoso que a estas alturas todavía exista gente de sueldo mínimo que aplauda toda acción hecha por estos areneros, les recomiendo leer más de nuestra historia.

      Eliminar
  2. jejeje
    -buenos diyas tenga su merced,don carlitos abrego-

    PA QUE LE DIGO QUE NO, SI SI,..

    !que bonito analisis nos a regalado!

    Y ASI ME DECIA UN MI CHERO CUBANO DE CUBA,hace unos meses.

    -no se puede imponer ningun sistema socialista a ningun puevlo,y yo mas miro AL FMNL y sus funcionarios,como entes pequeño burqueses,que de revolucionarios,ni el nombre tienen.

    Y miren que salio siendo cierto lo que me dijo.

    YA LA GENTE,GRACIAS AL MILAGRO DE LA INTERNET,va llegando a conocer cosas tan pasajeras,que cotidianamente nos han hecho creer..

    jejeje ya casi le hago a su estilo.

    Y AUNADO A SU ANALISIS DON CARLOS:


    EL ANALISIS QUE DAGOBERTO GUTIERREZ SE HECHO EN LA CARTA A MARVIN GALEAS ...tambien es cierto

    EL FMNL EXPLOTO EN MIL PARTES DESPUES DE LOS ACUERDOS DE PAZ..

    Y POR LA SEGUNDA LEY DIALECTICA DE LA NEGACION DE LA NEGACION..

    las alianzas, las visiones...del OCCISO,FALLECIDO FMNL...
    dio paso a otro fmnl..

    EL QUE HOY CRITICA EL PUEVLO Y SUS BASES.
    pues la realidad es la realidad.

    y esta le estalla en la cara-trompa todos los dias, al nomas uno se levanta:

    que ES GRAN PAJA ESO DE QUE LA IZQUIERDA GANO EN EL SALVADOR.

    pues no hay ni una..pero ni tan sola una puta medida,-pardon me for my french-
    digo, que no hay ni una pinche medida social, que ayude de VERDAD, DE VERDAD y que no sea propaganda al puevlo desvalido de el salvador.

    OSEA..que para entender el presente..y ver para donde vamos, es necesario conocer el pasado.

    ASI ES ENTENDIBLE,LO QUE PASO CON EL FMNL.

    pues es un error historico hacer analisis basandose en los principios,alianzas, visiones del FALLECIDO FMNL.

    Y LOS ANALISIS,de hoy en adelante, tienen que ser, con el nuevo FMNL, que es totalmente distinto al que asesinaron los acuerdos de paz.

    DE AHI..el comentario del anonimo de las 355 am..

    QUE SI TIENE SU RAZON :

    -"para que el fmnl-se refiere al de hoy,al nuevo- se convierta en revolucionario,se necesitaria una revolucion interna,que no dejaria mucho salvable."

    Y LA RAZON YA LA DIO USTED EN EL POST.

    ES QUE EL NUEVO FMNL...no es revolucionario. PUNTO!

    NO NACIO COMO REVOLUCIONARIO, SI NO SU ASPIRACION DE OSTENTAR EL PODER POLITICO FORMAL (QUE NO ES EL REAL)...
    PARA SUS FINES...ahi me quedo.

    QUE PAPA CHUS ME LO TENGA
    ASI CON MEDIA BUENA SALUD
    DON CARLOS

    SU SEMPITERNO SERVIDOr

    EL VANDELIUM

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo8:26 a. m.

      LAS OPINIONES ARENERAS NO HAY QUE TOMARLAS EN CUENTA, PORQUE LA MENTE ARENERA ESTA ENFRASCADA PROFUNDAMENTE EN EL MODELO NEOLIBERAL, UN MODELO QUE A DESTROZADO LA ESPIRITUALIDAD DE LOS SERES HUMANOS A NIVEL MUNDIAL, NO SE PUEDE DIALOGAR CON LOS ADEPTOS DEL DIABLO.

      Eliminar

Todo comentario es admitido. Condiciones: sin insultos, ni difamaciones.