El autor de este blog agradece la reproducción total o parcial de los materiales aquí publicados siempre que se mencione la fuente.

22 abril 2007

Distémicos y cachimbones

La tétrica enjundia de los lugares comunes me deja pasmado. Pero cuando lo trillado se anuda al círculo vicioso, entonces nos toca imaginarnos que el avestruz no vuela por que le faltan ganas. Voy a ir por partes. Hay cosas mucho más graves y tal vez mi consciencia debería pellizcarme y apartar mi atención de la nimiedad a la que me voy a referir. Además porque no conozco a la persona que ha escrito un artículo en una nueva revista de internet y sospecho que lo mueven buenas intenciones. Es más, callaré su nombre, para no dar pábulo a inútiles polémicas.

Es cierto que nosotros los salvadoreños somos empedernidos pesimistas y sobre todo respecto a todo lo nuestro. No sabemos valorarnos y nos pasamos la vida denigrando lo que hacemos. Sufrimos de un terrible complejo de inferioridad. Bueno, este complejo de inferioridad se acompaña en algunos trompudos con un feliz engreimiento y se la pasan alabándose, víctimas del yoyismo.

Este triste modo de ser de los salvadoreños ha de tener alguna explicación. La etnología, la antropología, la sociología, quién sabe, puedan darnos alguna respuesta sobre las profundas razones de este fenómeno. No le niego a la psicología, ni al psicoanálisis la posiblidad de poner su piedra en la explicación. Los hombres somos tan complejos que una ciencia no nos basta para llegar al meollo de nuestros misterios.

Acabo de leer el artículo, que además me recomienda un amigo. No lo hace personalmente, nos invita a leerlo a través de su blog. En ese artículo se aborda este aspecto del ente salvadoreño. El paseo que nos ofrece el periodista en busca de una explicación nos conduce directo hacia una simple y llana tautología: nosotros los salvadoreños desvaluamos lo nuestro porque estamos enfermos de distimia. La persona que sufre de distimia tiende a desvalorizarse, mantiene una percepción negativa de sí misma, de los demás y de lo que le sucede. Con esto no hemos explicado nada. Apenas le hemos dado un nombre, hemos hecho acto de taxinomía.

Lo inexplicable es como nosotros que somos distímicos podemos producir tantos yoyistas. Esos cachimbones que se la pasan hablando de sus hazañas y proezas.

10 comentarios:

  1. Anónimo8:15 p. m.

    si no es molestia, podríamos leer el artículo también...?

    ResponderEliminar
  2. Tal vez lo mejor fuera retirar este artículo. Pero veo que al no dar las referencias me estoy comportando mal con mis visitantes, les pido más de lo que es posible, así que aquí va el enlace: http://centroamerica21.com/

    Retirarlo sería echarme atrás. Eso no me gusta, pues asumo siempre lo que escribo.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo2:45 p. m.

    A que se refiere este post de hoy? me quede medio en la luna..

    ResponderEliminar
  4. Esa explicación favorece a quienes pregonan que vamos por "el buen camino" y que los que se quejan porque no pueden mantener a sus familias con 184 dolares al mes, son enfermos de distimia y lo que necesitan es tratamiento sicológico o libros de Og Mandino.

    Lo malo es que cerca del 95% de nuestra población está distímica y por eso se van al norte arriesgando su vida, sus magros capitales o incrementando su pasivo (para pagarle al coyote).

    Seguramente el hambre y la miseria producen distímia, pero posiblemente se cure con charlas motivadoras, dinámicas de grupo.

    "Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado." G.Orwell

    Estas palabras podrían definir o explicar el aparecimiento de dicha "revista".

    Saludos

    ResponderEliminar
  5. Vaya, como son las cosas, verdad?

    Al Galeas le pusieron un su chejecito, un changarrito, una su revistita electronica, llamada ''Centroamerica 21''.

    Tal parece que, como colaborador del Diablo de Hoy y de la Perra Grafica, y en su calidad de ex guerrillero arrepentido y, euh.. ''desencantado'', no llenaba el mandato que se le habia encomendado : SER CREIBLE. Los unicos que le creyeron fueron los correligionarios de ARENA, el verdadero pueblo salvadoreno, cuando este plumifero le hizo una alabanza-apologia al mayor asesino que haya parido esta hacienda.

    El problema era ese, que al colaborar con esos dos medios de distraccion masiva -pro escuadroneros-, y en su calidad de chupaculos de los Dutriz-Altamirano, y con el agravante de ser un traidor claro y neto a los ideales que antes dijo defender y que ahora los escupe con valentia simulada...el hombre no era CREIBLE!

    Algo funcionaba mal, y de eso se dieron cuenta -no son pendejos sus amos- y le abrieron un su changarrito ''independiente y sin color'' para que nos cuente sus historietas de guindas, poleciyas, borrachitos, marihuanos, novelas, capitanes del Atlacatl civilizados, complots y cuanta historieta de dos pesos haya, con el fin claro y definido de DESVIRTUAR, RETORCER Y EDULCORAR LA HISTORIA Y LA REALIDAD DEL PAIS.

    Claro que caera en la trampa el ingenuo. Pero como dice el dicho que un maistro nazi convirtio en casi un axioma : ''miente y miente, que algo se queda'' (o algo asi era la cosa)

    Me diverti mucho, tambien, leyendo las pasaditas de su alcoholico y cegueton de hermanito. Caramba! venderia hasta la madrecita por un traguito!

    Mientras tanto, la guerra contra la APES iniciada por Saca y secundada por la gente de El Faro -Luers y compania-, sigue su marcha!

    Ya veran cuanta mierda escribiran estos dizque ''periodistas'' -o periodicastros-, contra Mauricio Funes. Alguien va a inaugurar, un dia de estos, una matriz de opinion contra él.

    Vale verga, por eso estamos como estamos!

    Creo que todos necesitamos charlas de motivacion!..Puta, es que no es posible, como criticamos a nuestros gobernantes! (dicho esto con la mas venenosa burla)

    En lugar de nutricionistas necesitamos sicoterapeutas? La puta que los cago a estos pendejos!! No son otra cosa que El mismo Diablo de Hoy, pero con otro disfraz!

    ResponderEliminar
  6. Por eso yo en mi blog trato de restregarle en la cara lo maje que es el guanaco promedio en este pais. Perdon por mi floklor pero creo que hasta el ReyZope lo hace.

    ResponderEliminar
  7. Sí, Hunnaput, uno de los aspectos que no trato en mi corto comentario y quizá el más importante es el que señalás: esa explicación tiene la ventaja de abordar nuestro malestar generalizado a través de una apariencia, sin entrar a buscar las causas profundas. Este es un esquema que se repite, simplemente se trata de una “explicación ideológica”.

    Te recomiendo la lectura de este comentario a un artículo anterior que salió en el Diario de Hoy, por el psiquiatra mentado en el que comentamos: http://quejoder.wordpress.com/2006/04/

    Reyzope Hay que seguir de cerca esto, a ver como crece y se desarrolla. En todo caso el argumentario de Galeas es repetitivo, varía tan poco que creo que ha de cundir muy poco o nada.

    Guanaco, pues vaya por el folclor. No tengo nada en contra. En todo caso, gracias por visitarme, gracias a todos.

    Para el anónimo: la próxima vez trataré de ser más claro. Esta vez mi pudor me jugó una mala pasada. Quise ante todo entender el artículo como un gesto bien intencionado, de alguien que dice lo que dice por que alberga cariño hacia nuestro pueblo. Me quedé en eso, pero me sentí obligado a reaccionar porque considerar que nuestro malestar social sea el producto de una enfermedad, bueno no es una explicación.

    ResponderEliminar
  8. Anónimo5:45 p. m.

    Me parece que esa publicación es en respuesta al fenómeno de los blogueros. Seguro que ahi andan los ya conocidos como Escobar galinfo, "fresita", ahi esta el "sapo" tambien.Es decir toda la bazofia tridora, oportunista y los ya conocidos.

    ResponderEliminar
  9. Anónimo5:49 p. m.

    Correccion

    Me parece que esa publicación es en respuesta al fenómeno de los blogueros. Seguro que ahi andan los ya conocidos como Escobar Galindo, "fresita" Hernández,los galeas, seguro cae por ahi "gaveta" villalobos,etc, ahi esta el "sapo" también.Es decir una mezcla ecléctica de oportunistas,traidores y los ya conocidos.

    ResponderEliminar
  10. Chichicaste.1:04 p. m.

    "Lo inexplicable es como nosotros que somos distímicos podemos producir tantos yoyistas. Esos cachimbones que se la pasan hablando de sus hazañas y proezas."

    Las personas que poseen un grado bajo de baja estima, muchas veces suelen ser los mas yoyistas, simplemente se trata de reafirmar algo que no alcanzan todavia ser, es una apariencia falsa que resuelve ese mismo problema del bajo ego.

    Figure usted a una persona que en su niñez no recibío la atención debida para su total desarrollo, o una persona que fue aplastada por los acontecimientos familiares de un abandono silencioso, donde ya sea el padre o la madre, o los dos, no prestaron suficientes atenciones a ese individuo.

    Sale este de su hogar sin haber recibido lo suficiente, para poder enfrentar el entorno social.

    En El Salvador la apariencia es importante, a tal grado que el consumismo se apropia de la mente de las personas, el que no usa una marca que refleje un estatus tendra que usar otro escudo para hacerse notar.

    La marginación social en parte contribuiye al subdesarrollo mental de la población, y alli tiene el complejo de "cenicienta", de aquella que sueña con llegar a obtener algo que al final es lo que lo aplasta.

    Mejor sería que la cenicienta se fuera o se peleara totalmente con la dueña de la casa, y dejara de quejarse.

    Pero vemos que eso es mucho mas dificil de lo que creemos, para eso se necesita tener conciencia.

    Creo que es una paradoja, la socieda le crea al individuo necesidades ficticias que lo llevan a perder su propia felicidad al no obtenerlas.

    Son pocas las personas en El Salvador que podrían entender que da lo mismo ponerse un pantalon con un remiendo y no tener ese complejo de inferioridad, que aquellos yoyistas que tratan toda su vida, intentar conseguir felicidad mediante las superficialidades que les presta el dinero para comprar esas apariencias falsas.



    Saludos.

    ResponderEliminar

Todo comentario es admitido. Condiciones: sin insultos, ni difamaciones.