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30 agosto 2006

"Polen Witze" xenofobos

Chistes millonarios

El diario francés l’Humanité nos informa en su edición del 30 de agosto, que un ciudadano alemán se ha dirigido a la justicia alemana para emprender un juicio contra el diario Bildzeitung por incitación al odio racial. Los tribunales alemanes han guardado silencio y no han emprendido ninguna acción. El diario francés agrega que este ciudadano se ha dirigido a ellos para denunciar el mutismo de la justicia alemana y la xenofobia del Bild.

Actualmente en Alemania reina un clima nada favorable para los inmigrantes provenientes de los países del Este europeo, países ahora miembros de la Comunidad Europea. El desempleo masivo y el intensivo recurso al dumping social (explotación a bajos salarios y pocas garantías sociales) por las empresas alemanas son las causas de una creciente actitud anti-polaca. El diario del famoso y poderoso grupo Axel Springer se propone atizar este odio publicando sus “Polen Witze” (chistes polacos). El dieciséis de junio de este año Bild publicó trece chistes polacos.

Uno de ellos es el siguiente: “¿Por qué a los recién nacidos polacos hay que darles dos nalgadas? Bueno, la primera es para que respiren bien y la segunda para que suelten la pulsera de la partera”. Pero los acusados de ser “genéticamente” ladrones son también otros extranjeros: “¿Por qué los rusos se roban siempre dos coches? Bueno, porque están obligados a pasar por Polonia”. Juzguen ustedes mismos la fineza del popular Bild (cuatro y medio millones de ejemplares vendidos diariamente), se trata del diario más vendido de Europa.

28 agosto 2006

Ken Loach no irá a Haifa

Ken Loach, el célebre director británico, ganador de la Palma de Oro, este año, en el Festival de Cannes, artista conocido por sus películas políticas y socialmente comprometidas, ha declarado su apoyo personal "al llamado de cineastas palestinos, artistas y otros para boicotear al estado, instituciones culturales israelíes e exhortó a otros para unirse a la campaña". Anunció que él no participará en el "Festival de Cine de Haifa" o en ningún evento similar, es una determinación clara de su intención de boicotear festivales de cine israelíes, y un reconocimiento del hecho que "los palestinos son llevados a pedir este boicot después de cuarenta años de ocupación militar de sus tierras, destrucción de sus casas y secuestro y asesinato de sus civiles".

Declaración de Ken Loach

Sostengo el llamado de cineastas palestinos, artistas y otros para boicotear el estado, instituciones culturales y entidades israelíes e insto a otros a unirse a esta campaña.

Los palestinos están obligados a pedir este boicot después de cuarenta años de ocupación militar de sus tierras, destrucción de sus casas y secuestro y asesinato de sus civiles.

Ellos no tienen esperanza inmediata que esta opresión termine.

Como ciudadanos ingleses tenemos que reconocer nuestra propia responsabilidad. Debemos condenar al gobierno Británico y al gobierno estadounidense por apoyar y armar a Israel. También debemos oponernos a las actividades terroristas de los ingleses y del gobierno estadounidense en seguir sus guerras y ocupaciones ilegales.

Sin embargo, es imposible no hacer caso de las peticiones de compañeros palestinos. Por consiguiente, yo rehuso cualquier invitación al Festival de Cine de Haifa o a otros eventos similares.

Les saluda

Ken Loach

26 agosto 2006

El nefasto efecto de los pedos
















Efecto millonario


No vayan a ponerlo en duda. Es una noticia muy seria, científica. Estudiosos australianos y neo-zelandeses han anunciado el lanzamiento de un programa de estudios, de varios millones de dólares, para reducir las flatulencias vacunas, consideradas como culpables del calentamiento climático. Efectivamente los intestinos del ganado producen abundantes cantidades de metano, como se sabe este gas es responsable del efecto de invernadero. La investigación que van a llevar a cabo los científicos australianos y neo-zelandeses, busca crear una nueva raza vacuna que tenga “mejores rendimientos”, pues ciertos estudios han demostrado que las vacas que producen más leche son asimismo menos pedorras.

18 agosto 2006

HOMENAJE

Federico García Lorca en Radio Tropical

Por Carlos Abrego

Fue a mediados de los años cincuenta. No recuerdo si ya eran tiempos de Lemus o todavía los de Osorio. Probablemente ya eran los de Chema Lemus, por la nitidez de mi recuerdo. Por las noches a eso de las diez, en la YSDR, “Radio Tropical” —en la que un bayunco comenzó a decir que transmitían desde la capital del mundo y la sucursal del cielo— obedeciendo la iniciativa de uno de los empleados nocturnos, le dedicaban media hora a la poesía. Un locutor recitaba poemas según una selección elaborada muy improvisadamente y era amenizada con la música que se le antojaba al técnico. Una vez, no recuerdo muy bien si fue mi hermano Jorgi u otro del grupo de cipotes del INSA, le pidió a Fito Magaña (el locutor) que se leyera poemas de Federico García Lorca. Todos lo conocíamos, de nombre, al poeta andaluz, era inmensa la fama que tenía. No creo que supiéramos de su trágico fin.

No sé como fue, tal vez por lo insólito del pedido, quién sabe por qué descuido Omar González (gerente de la radio) le prestó un ejemplar del Romancero Gitano a Fito. Digo que quizá fuera por descuido, pues Omar González nunca prestaba libros. En un estante de su biblioteca un letrero rezaba: “Al que presta un libro hay que cortale la mano derecha. Y al que lo devuelve, las dos”. Con esta lúgubre sentencia volvía añicos la jurada promesa de “te lo devuelvo mañana, por mi madre”. En todo caso, el libro llegó al estudio de la radio Tropical, escoltado por la cipotada.

En mi manual de Gramática

Ignoro quién fue el que hizo la selección, Fito leyó tres poemas. Es aquí cuando mi recuerdo se vuelve nítido. Algunos de los cipotes tal vez sospechaban el sesgo subversivo que iba a tomar el asunto. La emoción se expresaba gravemente en sus caras. Me contagiaron y me puse a esperar ansiosamente el momento en que Lito anunciara los poemas que iba a leer. Como siempre temí que en el último instante el gerente iba a llegar a tiempo e impediría la lectura de los poemas de García Lorca. La radio ya había sido amenazada de cierre por los comentarios políticos que leía Omar González después del noticiero del mediodía. Mi padre sospechaba que quien los redactaba era nuestro poeta santaneco Pedro Geoffroy Rivas, recién vuelto de su exilio mexicano. Ya no queda nadie que pueda ahora sacarme de esa duda. Entonces me parecía demencia que alguien pudiera leer con tanta convicción lo escrito por otra persona.

Llegó la hora. El piano suave llenó la noche de cándidas notas. Nuestra expectativa estaba en su cima. Mi corazón dio un vueltegato cuando Fito pronunció versos tan conocidos por mí, pues venían estampados en mi manual de Lengua Española como ejemplos de una figura del lenguaje:

“Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.”

Pero esos eran los únicos versos que conocía, el resto del poema lo fui descubriendo con sorpresa y un regocijo intenso. Por supuesto que mi regocijo no cuajaba con la triste leyenda de los jitanos de Jerez de la Frontera. La melodía del poema me embrujaba, las imágenes muy vagamente tocaban mi “joven y desnuda imaginación...”. Una imagen, no obstante, como hierro a rojo vivo vino a clavarse en mi memoria:

“Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.”

La guitarra le abrió profundas heridas a la noche. Le aplaudimos a Fito, que satisfecho estiró largos sus ralos bigotes, mostrando su maciza dentadura en agradecida sonrisa. Aclaró su voz y bebió un sorbo de agua fría. Nosotros empezamos a admirar a Fito, la guardia civil quedaba muy mal parada en el poema y aunque fuera española, sabíamos instintivamente que nuestros guardias apreciarían mal, como una ofensa, el poema lorquiano. Esperábamos que estuvieran todos bebiendo limonada... en vez de escuchar los poemas leídos por Fito Magaña.

Silencio inquieto y juvenil

Luego vino el turno de Preciosa que la vi huir del viento y quedé enamorado para siempre de la gitana que no se bebió la ginebra de los ingleses. El sonsonete de su “luna de pergamino” me resuena grácil en mis oídos. Mil veces he leído y releído ese romance que me suena a salmo.

Volvió la música y la alegre sonrisa de Fito y nuestros aplausos fueron nutridos. El “Gordo” (que me perdone, pero ahora se me escapa su nombre) puso un paso doble que juzgó acorde con el poema.

Sentí que el próximo poema era el más esperado, el silencio de los muchachos de la nocturna del INSA era inquieto, tembloroso, juvenil. La voz de Fito se hizo ronca cuando pronunció el título: “La casada infiel”. Mi hermano Jorgi echó una mirada arrepentida en mi dirección, tal vez quería taparme los oídos, yo era el menor de todos. Mis oídos eran castos y supe entender apenas lo estricto necesario para que los amigos de mi hermano no se rieran de mí cuando saliéramos del estudio de la radio. Pero nadie me hizo caso, ni me interrogaron. A mi entender de hoy y quién sabe, también del de entonces, la lectura de Fito no fue muy acertada, lo declamó ampulosamente, poniendo más empeño en seguir el ritmo musical y no se acopló a la sensualidad del poema. Es un poema muy difícil de declamar, desde el principio, ¿cómo entonar ese “y casi por compromiso”? Pero esto es ya de otro costal. Lo que pasó luego, al día siguiente es lo que quería contar, es lo que me ha perseguido como un estigma de nuestro triste sino, como una lacra.

El crimen fue de madrugada

Lo supimos de manera diferida. La Guardia Nacional no reaccionó, tal vez la limonada estaba sabrosa. Fueron las beatas las que alertaron al obispo y este al jefe de la policía. El adulterio es un pecado mortal y era inadmisible que se leyeran poemas tan depravados, tan contrarios a nuestra fe cristiana. Además se sabía que el poeta era un “rojo”, enemigo de la democracia occidental y de todos nuestros valores. No sé si ya entonces se hablaba de valores judeo-cristianos, creo que no, la Iglesia todavía acusaba a los judíos de deicidio. En todo caso, durante buen tiempo dos agentes (dos chontes) se venían a parar a la entrada de la radio, tal vez con la instrucción de no dejar entrar “ideas contrarias a la democracia...”.

Fue después que supe que Federico García Lorca fue asesinado en su Granada, una madrugada, por las fuerzas franquistas, que recibieron durante la guerra civil española, la ayuda de la Alemania Nazi y de la Italia fascista.

Según algunos historiadores lorquianos ahora se sabe que fue en la madrugada del 19 de agosto de 1936 que fascistas españoles le dieron muerte al poeta andaluz. Con este recuerdo infantil y personal quiero rendirle homenaje.

16 agosto 2006

Desempolvando textos

Tanta sal

por Carlos Abrego

¿Cómo ocultar en lo más azul
de los sonidos,
no el reflejo insólito del agua,
sino apenas
o por lo menos la sal que cae en las mejillas?

Porque bien se puede medir
en gramos menos
el dolor
y en inmensas noches
la boca solitaria de la angustia.

Llorar no significa saber el tiempo
un capricho más de la materia,
un inexplicable gesto,
una larga sucesión de heridas.

Una cosa poca en los mapas,
que en la extensión usual
son parcos kilómetros a la redonda,
un país que vive amontonado
y una soledad multiplicada,
densa, casi astuta,
donde los hombres han domesticado
los alicates más agudos del crimen.
Entonces
hay que ocultar también el grito.

Dejarle a los labios el traje masticado
del odio.
Sí,
del odio.
Sin terror es muy tierno hoy
poner las uñas
en el filo de las llagas.

Hay un rumor,
una contorsión tras la irresistible
mirada quizá de un niño
—probablemente ya no muy niño—.

Sin sal, ni grito,
parsimonioso, con los colores en desbandada,
oscuro en fin,
poner las cosas
sin alas,
sin caída
en un lugar cualquiera
y arrojarse sin más el deber
de ser testigo.

Si el tiempo no puede acumular
los adjetivos.
Si el tiempo tampoco es lo que sentimos
en la sangre cotidiana
y si sólo es la constancia de un hacer
de la materia,
las horas,
ese minuto atroz del llanto retenido
y esa explosión marina
de la garganta
que llega después,
en el instante más solo del desconsuelo,
son la fuente alucinada
del odio más amarillo de nuestra entraña.
Así nos hizo el tiempo.

Pero hoy ya es otro el momento.
Afirmativo
y con un poco más de odio
vendrá el amor.
Ese mismo que se imagina con espadas,
que se pone a luchar
a contratiempo.

Ese mismo que no sabemos aún como se nombra.
Como al fin está presente
y tiene manos
que están de nuestro lado.

Sí, en esta tan pequeña latitud,
en este tan país como los otros.
Somos así.

Cultivamos el odio
con pequeños granitos de amor.
Este tiempo es sin más remedio así.
Hay que odiar
los ojos paralizados de los niños,
las manos en vértigo de las madres,
los pechos en mortaja de los hombres.

Un odio que sepa
entregar a la medida
las ganas de vivir
y que nos deje el cuerpo
sin puertas para el hambre.

El tiempo
es una complicación indecente,
una dimensión de más en tan poco espacio.
Aquí,
en este punto,
en este instante,
hay una sola implacable dimensión,
total,
plural.
El hambre.

Se puede explicar en pliegos
de absurda precisión
la poca cosa que es el movimiento
de un intestino
que quiere amar.

Es necesario
entonces que el testigo sea profeta
del odio.
Puesto que el tiempo sabrá
sacar de la materia algo mejor
que un poema contaminado.

En esta hora espacial del hambre
no tengo
minutos para la sed.
Hay tanta sal de lágrima en la herida.

París, Febrero 1982.

13 agosto 2006

Antoine y Consuelo

Posted by Picasa Desde la desaparición de su marido, Antoine de Saint-Exupéry, Consuelo, nuestra sonsonateca, no se separó de baúles y maletas cargados de recuerdos. Fotos y dibujos y esas famosas cartas de amor que le siguió escribiendo mensualmente hasta que ella misma se nos fuera para siempre.
Actualmente Caen, una ciudad normanda, acoge estos cachibaches tan románticos y ha armado una de las exposiciones más concurridas en este verano.
La exposición dura hasta mediados de noviembre.

08 agosto 2006

Entrevista con Mireille Mendès-France

"No hay palabras para describir las atrocidades en Beirut" , relata experta internacional

(Por Hugo Ruiz Diaz Balbuena, para momarandu.com desde París) .

"Hay una verdadera conspiración del silencio, una verdadera política de apoyo explicito o implícito, encubierto o no, de un acto de agresión y de crímenes internacionales cometidos por el gobierno israelí", dice Mireille Mendès-France, a Momarandu.com en una entrevista exclusiva, a su regreso de Beirut

Mireille Mendès France es experta en asuntos de Medio Oriente, autora de varios informes sobre el conflicto Arabo-palestino- israelí. Militante y defensora de Derechos humanos, miembro de la Asociación internacional de Juristas Demócratas, quien ha sido enviada a Beirut por la organización Droit et Solidarité en la Misión internacional para el Líbano et representante de la Asociación Americana de Juristas.

—Momarandu: ¿Por qué la misión internacional al Líbano?
—MMF: Antes que nada, quisiera comenzar por una reflexión de orden general. Lo que pasa en el Líbano y en Palestina, hablan de un momento sumamente delicado para toda la humanidad. Estas, sumadas a la invasión norteamericana con el apoyo de países satélites como Inglaterra y otros a Irak, las torturas masivas en ese país por parte de soldados y funcionarios norteamericanos e ingleses, las masacres de la población civil, la invasión de Afganistáán y otras situaciones en el mundo, hablan de la violencia de los poderosos contra los pueblos cuyo objetivo es fundar una sociedad internacional sometida a los dictados de un club de privilegiados, dominación que es inseparable de todo el proceso de la mundialización. Quisiera también desde ya decir que lo que vimos y lo que vivimos en el Líbano es indescriptible, que no hay palabras o expresiones que puedan describir o narrar las atrocidades. En Beirut hemos visto las casas destruidas, casas totalmente quemadas, los pozos que dejaron los misiles algunas veces con cadááveres adentro, centrales eléctricas en llamas, madres que perdieron sus hijos en llantos, puentes destruidos, las canalizaciones de agua totalmente destruidas, la población encontráándose sin agua, sin alimentos, sin electricidad, sin nada que comer. En medio de ese caos, de esta catáástrofe, la población civil ademáás obligada de desplazarse masivamente.

—Momarandu: ¿Usted cree que Israel actúa por sí sola ?
—MMF: Este es uno de los rostros de los actos israelíes, con el silencio cómplice de los países occidentales, pero también con un silencio cómplice de los gobiernos áárabes. Es una verdadera pesadilla dantesca. Y el pueblo libanés tiene el derecho, reconocido y legitimado por el derecho internacional, de resistir con todos los medios a su alcance.

—Momarandu: Retomando: ¿a qué se debió su presencia allí?
—MMF: Varias son las motivaciones para que decidiéramos enviar esta la Misión internacional para el Líbano. En primer lugar, ante las atrocidades cometidas por Israel y la indiferencia de la llamada "comunidad internacional", por medio de nuestra presencia en el terreno quisimos manifestar nuestra solidaridad con la resistencia del pueblo libanés ante tales actos de barbarie. Al mismo tiempo mostrar que los gobiernos occidentales no se confunden con los pueblos, manifestando claramente nuestro rechazo y nuestra indignación en tanto que componentes de la sociedad francesa y europea. No olvidemos que antes que todo, se trata de un acto de agresión por parte de Israel, agresión que se traduce en crímenes en gran escala contra el pueblo libanés, indisociable de la ocupación y de la agresión permanentes contra el pueblo palestino. Otra motivación fue la de ser testigos directos en el terreno de hechos que consideramos extremadamente graves como el bombardeo de la población civil, la masacre de dicha población, planificada y ejecutada por las fuerzas israelíes bajo ordenes de los mas altos responsables políticos del Estado. Los medios de comunicación hablan siempre de "ofensiva israelí" "acciones israelíes" sin jamás informar claramente a la ciudadanía que se trata de actos criminales. A través de nuestra misión, mostramos también una política diferente a la de nuestros gobiernos.

—Momarandu: Ud. habló de agresión y de crímenes de guerra ¿puede explicar mejor estas afirmaciones?
—MMF: Los medios de comunicación y los gobiernos occidentales hablan de " represalias", como si la invasión israelí del Líbano, como si el acto de guerra israelí, no fuese mas que una simple " reacción" ante una agresión previa, que en este caso seria la del Hezbollah. Esto implica pura y simplemente la legitimación y la legalización de las atrocidades israelíes. Israel violo la Carta de las Naciones Unidas que prohíbe la utilización de la fuerza armada contra la independencia política de otro Estado y contra su integridad territorial. Esto quiere decir que cuando Israel invadió el territorio libanés, con incursiones militares- terrestres y aéreas- sin que haya habido ningún acto por parte del Líbano, esto se llama acto de agresión. Y el acto de agresión es un crimen internacional, sus responsables deben responder de este crimen ante tribunales sean nacionales o internacionales. Como miembro de una organización judía que lucha por la autodeterminación de los pueblos y por la paz y la cooperación entre todos los pueblos, decimos también que existe en el mundo judíos que condenan estos actos, que el gobierno israelí no se confunde con los judíos, y menos aun, con los judíos que hoy mismo en Israel estáán luchando en favor de la paz. Y que no admitimos este acto de agresión y las acciones criminales del Estado de Israel. Pero el acto criminal del Estado de Israel - que recuerdo actúa por medio de su Primer ministro, del Ministro de Defensa y otros- no se detiene ahí. Las convenciones de Ginebra prohíben estrictamente el bombardeo de ciudades donde habitan civiles, la masacre de la población civil, la privación de medios de subsistencia a la población civil y otros actos anáálogos. Israel bombardeó y continua de bombardear a la población civil, lo que de por si ya es un crimen de guerra , crimen de una extrema gravedad en este caso, por que los responsables políticos israelíes planifica y ordenan la ejecución de dichos actos en gran escala, incluyendo la masacre de niños, de ancianos y ancianas, de jóvenes. Ni hablemos del bombardeo intencional de ambulancias que prestan auxilio a los heridos civiles. Los bombardeos de ambulancias con niños, jóvenes, ancianos adentro, es un acto criminal indescriptible. Si hablo de crímenes de guerra, es por que tenemos los elementos suficientes para sostener que dichos actos son criminales.
—Momarandu: Ud. criticó la posición de los países occidentales: ¿puede ser mas explicita sobre el punto?
—MMF: Puedo decir, y todos los otros miembros de la Misión internacional seguramente comparten conmigo esta opinión, que hay una verdadera conspiración del silencio, una verdadera política de apoyo explicito o implícito, encubierto o no, de un acto de agresión y de crímenes internacionales cometidos por el gobierno israelí. Y los máás grave, una propaganda deliberada que presenta estos crímenes como " normales", como si la vida de los libaneses y los áárabes no valiese nada, como si la muerte y las masacres israelíes no fueses actos graves. Hoy el mundo esta dirigido por un reducido grupo de Estados, un pequeño Directorio mundial, y este Directorio que no tiene ninguna legitimidad ni legalidad, se arroga el derecho de violar el derecho internacional, de desmantelar todo el arsenal jurídico internacional, de instaurar la violencia indiscriminada contra los pueblos como el eje motor de las relaciones sociales internacionales. Este grupo de facto, bajo la dirección de Estados Unidos y de Bush, es el mismo que bajo el pretexto de lucha antiterrorista, comete los actos mas báárbaros, mas salvajes, planifica y ejecuta agresiones contra los pueblos, invade otros Estados, ejecuta masacres, torturas, secuestros, bombardea con armas prohibidas, la población civil, instaurando gobiernos títeres como es el caso de Pakistáán, Afganistáán, Irak, etc. Es este directorio mundial que manipula las Naciones Unidas, que tiene en sus manos el Consejo de seguridad, los Estados Unidos y su satélite Inglaterra, bloqueando toda decisión que condene los actos criminales israelíes contra el pueblo libanés. Y este Directorio mundial, comparte plenamente la responsabilidad de estos actos, volviéndose cómplices de dichos crímenes.

—Momarandu: ¿cuááles son las acciones que piensan realizar?
—MMF: Antes que nada, exigimos un cese del fuego incondicional y no como dicen los Estados Unidos y la Unión europea una " cesación de las hostilidades". Repito: se trata de un acto de agresión y cuando exigimos el cese incondicional del fuego, exigimos que Israel pare inmediatamente el acto de agresión. Puesto que hay violaciones gravísimas del derecho internacional, de la carta de las Naciones Unidas, de las convenciones de Ginebra, creemos que el derecho es un instrumento de lucha que tenemos que utilizar en defensa de los pueblos. Claro, sabiendo que en tanto que arma de lucha tiene sus limitaciones, pero teniendo también en cuenta el hecho de que en esta coyuntura, una de las contradicciones de la sociedad internacional es justamente la reivindicación del derecho ante la fuerza y la violencia de los poderosos. En este sentido, estamos completando nuestras investigaciones para perseguir penalmente a los responsables y cómplices de los crímenes de agresión y de crímenes de guerra. Asimismo actuar sobre los gobiernos europeos para que estos dejen de apoyar la política norteamericana, demostrando una posición firme ante estos actos y crímenes, y sobre todo, para que pongan fin a este estado de violencia contra los pueblos. *Periodista corresponsal de momarandu.com en la UE

06 agosto 2006

Infinito...

No sé si con esta foto demuestro que
las paralelas se juntan un poquito antes
del Infinito. Posted by Picasa

02 agosto 2006

Otras noticias del mundo

¿Una escritora turca será encarcelada?

Un procurador de Istanbul ha exigido tres años de cárcel para la novelista turca Elif Shafak por haber "insultado la identidad nacional" en su libro "El padre y el bastardo". La novela narra la historia de cuatro generaciones de mujeres entre los Estados Unidos y Turquía. Además cuenta de una familia armenia y de sus descendientes, uno de ellos abandonado en Turquía durante las masacres de 1915-1917, se convirtió al Islam y vivió como un turco.
El crimen es haber mencionado las masacres.

Esclavos poloneses
El 18 de Julio pasado, no muy lejos de Foggia, en el norte de Pulla, la policía italiana liberó a 113 obreros agrícolas poloneses que estaban prácticamente reducidos a la esclavitud en verdaderos campos de trabajo forzado. Los que se negaban a trabajar eran simplemente violados, golpeados y entregados a la furia de perros. Según las autoridades italianas y polonesas por lo menos han muerto cuatro obreros: una investigación fue abierta para determinar si se trata de suicidios u homicidios.
Piero Grasso, procurador anti-mafia, afirma que "calificar de simplemente inhumana la situación revelada por la policía es quedarse muy por debajo de la realidad". Durante una conferencia de prensa, en Varsovia, Marek Bienkowski, jefe de la policía polaca, detalló el mecanismo de este tipo de crimen: reclutan sirviéndose de anuncios clasificados, los candidatos al trabajo temporal deben pagar cien euros al salir de Polonia y ciento cincuenta al llegar a Italia. Los trabajadores son alojados (valga el eufemismo) en piezas sin luz y son vigilados por guardianes armados de origen ucraniano, polonés o italiano, ellos mismos se llaman "kapos". Estos esclavos modernos deben de trabajar 15 horas diarias por un salario entre dos a cinco euros la hora. (En París un café bebido en una terraza de un cafe-bar vale entre dos a cuatro euros...). Los alimentaban con pan y agua y debía pagar 20 euros si se enfermaban... Según la agencia polonesa PAP cerca de mil polacos han caído en esta trampa.

01 agosto 2006

Vientos

Octubre es allá un mes de vientos,
de quietos celajes erizados.
Un mes de tumultos y pregones.

Allá, mi memoria es movimiento.
Lo siento. Un recuento airado
me empuja ahora a empellones.

Recuerdo también el mes de mayo.
La lluvia alegre y sus olores,
la risa de las niñas, su aliento.

Recuerdo, es una flor sin tallo,
acaso sin perfumes, ni rubores.
Acaso mi más pobre alimento.

No obstante son esos vientos, esas lluvias, esas risas en las calles, esas flores, sus perfumes y otros rumores los que siempre demoran en mi cuerpo. Esta mi carne hastiada de voces, de voces rencorosas, del ruido, de voces desdeñosas y del ruido. ¿Qué busco? Nada que no tenga. Nada que no sienta prolongación de mi mismo. Nada. Quizás busco la noche con sus pájaros dormidos. No voy a contar mi vida, no tiene importancia. Busco y si acaso hallo o si no encuentro nada, será siempre este dolor atado a otro dolor en contrapunto, este dolor despedazado que recojo a veces en la calle.

Dolor.
Sí, he buscado otra rima
entre mis calmas vencidas
y las palabras fugitivas,
la he buscado para mi vida.

Amor.

Te he buscado.
En el recuerdo.

Octubre es un puerto.
Un puerto para la partida.

Ahora descubro, ese voraz, ese profundo mes de mis amores.
Y he querido
llorar en el escondido rostro de la luna.
He querido esconderme en sus inciertas formas.

Amor
o
dolor.

Debo acatar el vario humor de la fortuna,
pero esto no es cantar o llorar desdicha alguna.

Vientos o inmensos suspiros desatados
de un octubre que no muestra sus inconstantes senos o dispares.
Mes de vientos
que se disfraza en un andar ligero,
en un gesto que me basta,
en un mirar que me desbasta.
Mes de vientos pasajeros.
17/10/89

29 julio 2006

Poema

¡Ah! Esta mi vieja manía
de querer hacerlo todo
un barquito de papel.

Inoportuno he sido.

Con los pies desnudos
en los lodosos torrentes,
buscando quemarme en una voz,
perderme en el laberinto de una mirada.

Se han ido mis barcos todos
y ocurrió con mis sueños
lo que ocurre con el miedo
cuando la esperanza muere.

Tan fatuo he sido.

Tan corta la tormenta,
tan frágiles los naufragios,
tanto papel de engaño.

Barquitos
de gozo inconcluso.

Una mirada, una voz.

Y si de ellas nace en mi cuerpo
un amoroso afecto,
¿por qué en mi pecho tan junto
e inseparablemente
surge este mi anhelo
de encontrar pronto los pañuelos?

Por una voz,
por unos ojos,
tantos barcos se me escapan de la mano.

Ahora soy.

Tan oscuro como antes,
pozo sediento de dos estrellas,
ondoso estanque
donde calla el viento
y vela y boga la sed
buscando el amaranto,
la amapola y el clavel.

La voz.

Fuego que llama mis barcos.
Fuego que inunda de alacranes mis sienes.

Esa mirada,
este cielo, ese prado que circunda,
me absorbe, me envuelve
y me deja nuevamente oscuro.

Ahora vuelvo a ser
y siento que no he sido.

11/10/1989

26 julio 2006

Timor: es sólo el comienzo

El artículo del profesor Boaventura de Sousa Santos me ha llegado a través del diputado estadal Estilac Xavier (Río Grande del Sur) del Patido de los Trabajadores.
Boaventura de Sousa Santos
Sociólogo portugués, es profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra (Portugal)

Una cosa parece cierta: Timor es la primera víctima de la nueva Guerra Fría, que surge apenas, entre los Estados Unidos y China.

La crisis política en Timor, además de haber tomado por sorpresa a la mayor parte de observadores, provoca perplejidad y exige, por ello, un análisis menos trivial del que está vehiculando la comunicación social internacional. ¿Cómo puede un país que, a fines del año pasado, tuvo elecciones municipales que fueron consideradas por todos los observadores internacionales como libres, pacíficas y justas, estar inmerso en una crisis de gobernabilidad? ¿Cómo puede un país que, hace tres meses, fue objeto de un elogioso informe del Banco Mundial, que consideró un éxito la política económica del gobierno, pasar ahora a ser considerado por algunos como un Estado fracasado?
A medida que se profundiza la crisis en Timor Oriental, los factores que la han provocado se van volviendo más evidentes. La ingerencia de Australia en la fabricación de la crisis está ahora bien documentada y existe ya hace varios años. Documentos de política estratégica australiana de 2002 revelan la importancia de Timor Oriental para la consolidación de la posición regional de Australia y la determinación de este país en salvaguardar a toda costa sus intereses. Los intereses son económicos (las reservas de petroleo y gas natural están calculadas en 30 billones de dólares estadounidenses) y geo-militares (controlar las rutas marítimas y frenar la emergencia del rival regional: la China).
Desde el inicio de su gobierno, el primer ministro timorense, Mari Alkatiri, un político lúcido, nacionalista, pero no populista, centró su política en la defensa de los intereses de Timor, asumiendo que éstos no urgen coincidir con los de Australia. Esto quedó claro, desde luego, en las negociaciones sobre el reparto de los recursos del petroleo, en las que Alkatiri luchó por mayor autonomía de Timor y por un reparto más equitativo de los beneficios.
El petroleo y el gas natural han sido la desgracia de los países pobres. Y un David timorense se atrevió a resistirle al Goliat australiano, subiendo de 20% a 50% la parte que le correspondería a Timor de los rendimientos de los recursos naturales existentes, tratando transformar y comercializar el gas natural a partir de Timor, y no de Australia, concediendo derechos de exploración a una empresa china en los campos de petroleo y gas bajo el control de Dili.
Por otro lado, Alkatiri resistió a las maniobras intimidatorias y al unilateralismo que los australianos parecen haber aprendido de los norte-americanos. Se atrevió a diversificar sus relaciones internacionales, confiriendole un lugar especial a Portugal —que fue considerado como un acto hostil por Australia— e incluyendo en ellas a Brasil, Cuba, Malasia y China. Por todo esto, Alkatiri se volvió en el blanco de ataques. El hecho de que se tratara de un gobernante legítimamente electo hace que esto no sea posible sin destruir la joven democracia timorense. Es esto lo que está ocurriendo. Una ingerencia exterior nunca ha tenido éxito sin aliados en el interior que amplíen el descontento y fomenten el desorden.
Hay una pequeña élite descontenta, quizás resentida por no haber tenido acceso a los fondos del petroleo. Está la Iglesia Católica, que después de haber tenido un papel meritorio durante la lucha por la independencia, no ha dudado poner sus intereses por encima de los intereses de la joven democracia timorense al provocar la desestabilización política con las vigilias de 2005, únicamente porque el gobierno decidió volver facultativa la enseñanza de la religión en las escuelas.
Y está, por supuesto, Ramos Horta, Nobel de la Paz, político de ambiciones desmedidas, totalmente alineado a Australia y a los Estados Unidos y que, por esta razón, sabe que no tiene hoy el apoyo del resto de la región para su candidatura a secretario general de la ONU. Es el responsable de la pasividad chocante de la CPMP (Comunidad de Países de Lengua Oficial Portuguesa) en esta crisis.
La tragedia de Ramos Horta es que nunca será un gobernante electo por el pueblo, al menos sin apartar totalmente a Mari Alkatiri. Para eso es necesario transformar el conflicto político en un conflicto jurídico, convirtiendo eventuales errores políticos en crímenes y contar con el celo de un procurador general para producir la acusación. De ahí que las organizaciones de derechos humanos, que tan alto alzaron la voz en la defensa de la democracia en Timor, tengan ahora una misión muy concreta que cumplir: conseguir buenos abogados para Mari Alkatiri y financiar los gastos de su defensa.
¿Y qué decir de Xanana Gusmao? Fue un buen guerrillero y es un mal presidente. Cada siglo no produce sino un solo Nelson Mandela. Al amenazar con renunciar, creó un escenario de golpe de Estado constitucional, un atentado directo a la democracia por la que tanto luchó. Un hombre enfermo y mal aconsejado, corre el riesgo de hipotecar el crédito que aún tiene en el pueblo para abrir camino a un proceso que acabará por destruirlo.
Timor no es el Haití de los australianos, pero si llegara a serlo, la culpa no será de los timorenses. Una cosa es cierta: Timor es la primera víctima de la nueva Guerra Fría, que acaba de surgir, entre los Estados Unidos y China. El sufrimiento va a continuar.

23 julio 2006

Cineastas israelíes contra la guerra

Nosotros, cineastas israelíes, saludamos a todos los cineastas árabes reunidos en París en la Bienal del cine árabe. A través de ustedes, deseamos enviar un mensaje de amistad y de solidaridad a nuestros colegas libaneses y palestinos que están siendo encerclados y bombardeados por el ejército de nuestro país.

Nosotros nos oponemos categóricamente a la brutalidad, a la crueldad de la política israelí, que ha alcanzado nuevas cimas en estas últimas semanas. Nada puede justificar la continuación de la ocupación, el aislamiento y la represión en Palestina. Nada puede justificar el bombardeo de la población civil y la destrucción de las infraestructuras en el Líbano y en la banda de Gaza.

Permítannos decirles que vuestras películas, que nosotros nos esforzamos de ver y de divulgar en torno nuestro, son muy importantes para nosotros. Ellas nos ayudan a conocerles y a comprenderles. Gracias a vuestras películas, los hombres, las mujeres y los niños que sufren en Gaza, en Beirut y en todas partes en donde nuestro ejercito despliega su violencia, adquieren para nosotros nombres y rostros. Nosotros queremos agradecerles y alentarles para que continúen filmando a pesar de todas las dificultades.

En lo que nos concierne, nos comprometemos a seguir expresando, a través de nuestras películas, nuestras tomas de palabra y nuestras acciones personales, nuestra oposición categórica a la ocupación y nuestro anhelo de libertad, de justicia y de igualdad para todos los pueblos de la región.

Nurith Aviv / Ilil Alexander / Adi Arbel / Yael Bartana / Philippe Bellaiche / Simone Bitton / Michale Boganim / Amit Breuer / Shai Carmeli-Pollack / Sami S. Chetrit / Danae Elon / Anat Even / Jack Faber / Avner Fainguelernt / Ari Folman / Gali Gold / BZ Goldberg / Sharon Hamou / Amir Harel / Avraham Heffner / Rachel Leah Jones / Dalia Karpel / Avi Kleinberger / Elonor Kowarsky / Edna Kowarsky / Philippa Kowarsky / Ram Loevi / Avi Mograbi / Jud Neeman / David Ofek / Iris Rubin / Abraham Segal / Nurith Shareth / Julie Shlez / Eyal Sivan / Yael Shavit / Eran Torbiner / Osnat Trabelsi / Daniel Waxman / Keren Yedaya

Reflexión sobre la creación

La función del arte

Es una evidencia que el arte cumple alguna función dentro de la sociedad. Lo digo así, tanto por su permanencia, como por el afán que han manifestado los hombres por encontrarle una finalidad. No es necesario trazar aquí el gigantesco panorama de las poéticas que han existido a lo largo de los siglos, además eso sería una tarea demasiado grande para mí y fuera de propósito para el alcance que le doy a este escrito. Mis consideraciones serán estrictamente políticas, al afirmar esto, no estoy diciendo partidarias. Me refiero que el arte surge y se desarrolla en el seno de la sociedad. Se trata pues de un fenómeno social y por lo tanto histórico, esto nos lleva a concluir que el arte es un fenómeno moviente, dinámico. Asimismo la actitud de la gente ante este fenómeno no ha sido la misma al correr del tiempo, ni tampoco única. Incluso muchas luchas ideológicas han atravesado justamente las sociedades tratando de encontrarle una función y una finalidad al arte. Muchas ideas sobre el arte se han plasmado artísticamente. El arte mismo y su interpretación han sido lugares de batallas ideológicas. ¿Nuestro tiempo escapa a estas batallas? No lo creo.
Como todo fenómeno social —recorrido por todas las tensiones sociales— el arte no es simplemente un objeto, desde el momento que su existencia como tal implica otros hombres además del creador, necesariamente concluimos que el arte es una relación humana. El arte no es sólo el producto de la actividad del artista, el espectador o el lector participan en el cumplimiento de la obra. El cumplimiento de la obra de arte es su exposición, es decir, su puesta ante el público. Esta puesta ante el público es también un fenómeno histórico, una institución social, no es un simple acto individual, una decisión personal del artista, la implica, es evidente, pero no la completa. La decisión personal del artista de exponerse es una condición necesaria, pero no suficiente, los lugares del encuentro del artista con su público son sociales, son históricos, cambian con el tiempo. Y el tiempo les impone su impronta. Para poner algunos ejemplos, Homero y otros poetas griegos se enfrentaron directamente al público, su creaciones fueron recitadas antes de ser escritas en pergaminos. Las obras medievales se presentaban también a viva voz, aunque su divulgación fuera primero por escrito. La aparición de la imprenta va a cambiar el modo de presentar las obras. Incluso la lectura en voz alta va ir desapareciendo poco a poco y la lectura silenciosa va liberar la creación de algunas obligaciones mnemotécnicas.

Lo individual y lo social

Las condiciones de la creación artística reúnen aspectos de la historia individual, como aspectos sociales generales. De seguro podría conformarme con señalar que todo individuo, por muy particular que sea, es el producto de su época. Pero esta verdad es demasiado universal, abarca tanto que nos priva justamente de atender lo particular, lo que le confiere al objeto artístico su irreductible estatuto de obra única. Este estatuto procede de la irreductible personalidad del artista. No entro aún en esto a consideraciones estéticas. No obstante es innegable que desde el primer momento, desde la primera intención de un individuo de crear un objeto de arte, se encara el momento valorativo: crear es descartar para optar.
Descartar y optar son las faces de la misma moneda, se ejecutan en el mismo acto. La gama de opciones que se presenta ante un artista está determinada por el momento histórico. Al acto de optar —al de elegir un posible para realizarlo— se suma la función valorativa que va más allá del simple acto y que introduce lo estético y lo ético. El artista en la intimidad de su acto creativo no se enfrenta ante posibles personales, la combinación que haga de los posibles puede ser sumamente personal, pero éstos son eminentemente sociales, históricos. El acto de optar lo une a la historia, lo compromete con el instante, con la circunstancia. Negarle al acto creativo compromiso, es enajenarle los momentos estético y ético. Optar implica valorar. Valorar implica elegir entre posibles y esto último es tomar partido. Toda elección es una toma de partido. El artista consciente o inconscientemente opta en vista de la obra acabada y del posible cumplimiento de la obra frente al público. Durante todo el proceso creativo el artista se enfrenta a la finalidad, a la función de su obra.
Indiscutiblemente el acto creativo es sumamente íntimo, personal, único. Las opciones lo son también por mera consecuencia. No hay pues ningún arte, ninguna obra de arte que no sea el resultado de un compromiso con las opciones hechas. La obra es el producto final de todas las opciones realizadas, opciones estéticas, que encontrarán o no asentimiento en el público. El desacoplamiento estético entre las opciones del artista y su público no significa imperativamente que el artista se haya equivocado. Muchos innovadores, muchos creadores no tuvieron momentos de gloria con sus contemporáneos. Lo mismo suele pasar con las opciones éticas.
Podría pensarse que al hablar de los momentos estético y ético reparto cada uno de ellos entre la forma y el contenido respectivamente. No es esa mi visión. Ambos momentos los vinculo con el objeto integral de la creación artística. El universo o el mundo que cobra forma dentro de la obra de arte no es un simple espejo tendido a la sociedad por el artista. La visión estética y ética del autor se plasma en la obra y está presente en cada opción hecha por el artista. Este proceso no es obligatoriamente consciente.

Simple diversión o acto cultural

Resulta superfluo afirmar que el artista pretende ofrecernos una obra acabada y que ha buscado armonía, equilibrio, belleza. Superfluo es también afirmar que el público acude a la obra para compartir lo encontrado por el artista y busca el regocijo, el goce estético, pretende deleitarse. Lo que no es superfluo es desmenuzar el significado de estos dos momentos de la obra, el momento íntimo, personal de la creación y el momento público, social del arte. Los artistas pueden tener muy diferentes objetivos cuando emprenden la creación de una obra de arte. Incluso el grado de consciencia de esos objetivos es también muy diferente. Aquí existe una gama muy variada de actitudes y grados de consciencia y entregarnos a una fenomenología de la creación artística nos parece de alguna manera imposible e incluso inútil. Imposible pues sería necesario para ser objetivos inquirir lo que cada artista siente o presupone sentir, confiar en que sus "confesiones" sean sinceras o simplemente fiables. He usado el verbo sentir, pero de inmediato se me ha ocurrido que también sería necesario analizar su pensar. Si uso aquí el infinitivo es para subrayar lo que tiene de proceso esta actividad. Su inutilidad se desprende de la imposibilidad.
No obstante ¿podemos afirmar que esa gama de actitudes es infinita, que no tiene asideros sociales, que no existe ninguna base común? Nos es permitido pensar que esta comunidad existe y que está determinada por las circunstancias históricas en las que el artista emprende su creación. En estos momentos, en que el dominio universal del capitalismo ha convertido el libro en mera mercancía, cuyo valor mercantil se determina por el mercado y su vida en el mercado se determina por la voluntad de obtener el máximo beneficio en el tiempo más corto, no podemos negar que esto influye de una o de otra forma en el contenido de la obra y en la actitud del artista.
¿Cómo influye en el momento creativo, en el momento íntimo de la toma de decisiones estéticas y éticas? Esta pregunta tiene de seguro sus respuestas. Respuestas múltiples y variadas que dependen de la aceptación o no del carácter mercantil de la obra de arte. No se trata pues simplemente de saber si el arte es una diversión más o si es una obra cultural que tiende no sólo al solaz del público, sino también a la recreación de personalidades, a la asunción de valores humanos que favorezcan el florecimiento de la persona.
Carlos Abrego

06 julio 2006

Un cuento

Ningún desenlace

Carlos Abrego

Las sombras de la noche bosquejaban los árboles del parque. La luna parecía definitivamente ausente. De vez en cuando la brisa se acercaba al murmullo de las ramas y refrescaba el apretado paso de los últimos transeúntes. Un hombre sentado en uno de los bancos cercanos al quiosco tenía la apariencia de un bulto abandonado por simple descuido. Tal vez esperó inútilmente durante muchas horas, pero él sabía perfectamente que ya nadie, ni nada lo aguardaba. Aquel día lo vieron merodear sucesivamente por el Modelo y en las cercanías de la Mariano Méndez, luego alguien, cerca del hospital San Juan de Dios, le advirtió, en una bocacalle, que la alcantarilla no tenía tapa. Sonrió y casi se disculpó por su inadvertencia.
Su vestimenta no dejaba entrever ninguna venida a menos, sólo un deslustre tal vez podía sugerirlo. Su andar tampoco era el de alguien que luce desgano por la vida o que denuncia su maltrato. La expresión de su rostro era dura, pero no agresiva. No obstante algo había en él que movía a una leve compasión, a mostrarse prevenido con él. Desde hacía algunos días había vuelto. Se hospedó en un cuarto de pensión, por San Lorenzo. Muy pocos lo reconocieron o creyeron reconocerlo. No buscó el trato con nadie, entraba en los almacenes, tiendas, cafés saludando como se acostumbra y se despedía de igual modo.
Su regreso parecía tener un objetivo muy preciso, por lo menos fue lo que se pensó al principio cuando apareció por primera vez en el patio de la Alcaldía. Algo se dijo de su pasado y del día de su fuga. Aunque para muchos esa era una palabra manchada por el tiempo, ahora los que se acordaron de lo sucedido prefirieron esquivar las miradas y las posibles preguntas. Luego la gente se acostumbró a verlo recorrer las calles con el mismo paso y sin ningún propósito determinado, por lo menos en apariencia. Alguien sugirió que el tiempo le había borrado de la memoria las calles y sus nombres y que sus caminatas eran un esfuerzo por revivir lo que ya no volvería.
Se supo que recibió una visita en la pensión, ya de noche. Ningún detalle que pudiera darle carnes al rumor vino a alimentar la curiosidad de todos. Fue entonces que se sugirió que sus paseos sí tenían finalidad, mostrarse y hacerse ver. Los interesados iban a enterarse y a darse por entendidos. Eso explicaba la nocturna visita.
Ahora era extraño verlo ahí sentado en el banco del parque. Cuando llegó comenzaba a vaciarse de todos los vagos que permanecen ahí durante el día y de los vendedores de sorbetes y helados que tratan de juntar sus miserables cabos. Ninguno le prestó atención. La gente se ha acostumbrado a las vestimentas foráneas, su camisa cuadriculada era de colores menos floridos que los que suelen usarse en el trópico, el corte del pantalón algo tenía, tal vez los pliegues o los bolsillos, que los distinguía de los que se confeccionan aquí. Sólo eso podía delatarlo como alguien que acababa de regresar, su paso fue decidido, su manera de sentarse podía insinuar que acostumbraba a venir todos los días. Antes, ya hace años, los jueves había conciertos en el Menéndez y muchos venían temprano a sentarse alrededor del quiosco. Luego vino la guerra y acabó con los conciertos. La noche entró oscura y de repente. El último terremoto derribó el campanario del Calvario y las horas pasan ahora en silencio por el parque.
En algunos hogares ya se comentaba que el recién venido estaba en el Menéndez y que ahora se sabría a ciencia cierta cuáles eran los reales motivos de su regreso, de sus largas caminatas por las calles de la ciudad. Su silenciosa actitud había incomodado a muchos, algunos esperaron que iba a estrecharles la mano con efusión, tratar de recordar aquellos tiempos, los de antes, cuando aún uno no se había acostumbrado a encerrarse desde temprano, sobretodo ahora sin ningún motivo alegable. Pero ahora los que podían recordar con él alguna cosa ya eran pocos y casi todos temían que el hombre quisiera arreglar cuentas, arrancar inútilmente las costras y remover heridas. El pasado es el pasado.
Al día siguiente, alguien se acercó y trató de despertarlo. No lo consiguió, llamó auxilio. El forense fue parco, paro cardiaco. Los funerales los organizó una compañía cuyos empleados guardaron silencio sobre los deudos que encargaron la ceremonia o tal vez lo ignoraban. En todo caso, después las cosas volvieron a su sitio. La gente lo fue olvidando y ya nadie volvió a esperar ningún desenlace.