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13 enero 2010

No soy consejero de El Príncipe

Yo no soy Maquiavelo. Ni tampoco en El Salvador estamos en presencia de un Príncipe. No se trata de convertirnos en consejeros del Príncipe. No podemos imaginarnos que nos encontramos en ese tipo de esquema. En todo caso los actos políticos que han tenido lugar desde que Mauricio Funes ha asumido la presidencia de la República corresponden necesariamente a la correlación de fuerzas existentes. Mucho de lo que vemos, puede inducirnos a pensar que los hombres políticos salvadoreños caminan sobre arenas movedizas. Como si todos anduvieran aprendiendo a adaptarse a las nuevas condiciones. En cierto sentido esto es así. No obstante la situación actual resulta de lo que precede, obligatoriamente.


La derecha por primera vez se encuentra en la oposición política, ha perdido las riendas del ejecutivo. Este hecho ha llevado a que aparezcan en la superficie y que tengan consecuencias visibles, las rencillas intestinas. El hecho de que de nuevo un oligarca asuma directamente la dirección del partido mayoritario de la derecha, resulta de la necesidad imperiosa que sienten de reconquistar el poder. No pueden permitirse que la izquierda perdure en el gobierno. Pero la derecha sabe perfectamente luchar políticamente. Sería muy ingenuo pensar que la ruptura que se ha producido en las filas de ARENA se reduce a un pleito de personas. No se puede tampoco negar que esto no haya ocurrido e incluso es lo que ha aparecido en el proscenio político. No obstante se trata de divergencias sobre la táctica a aplicar para neutralizar mejor la posible política de izquierda del nuevo gobierno. Las posiciones eran un enfrentamiento global, de un mano a mano, de un frente a frente. Cristiani es partidario de este proceder, por lo menos en un primer tiempo, para afianzar ideológicamente a sus bases, para mostrarles que la derrota no hizo mella en sus convicciones y que se sienten con suficiente fuerza para llevar a cabo la necesaria batalla contra la izquierda.


Los otros (los de GANA) piensan que no es necesaria la guerra abierta, al descampado. Ellos han entendido que el voto mayoritario en favor de Funes, que se presentó como el candidato del FMLN, al que pintaron como un rojo sin camisa roja, como un peligro para la libertad y para el país, recibió el voto mayoritario y popular a pesar del miedo. Pero al mismo tiempo saben perfectamente, pues tampoco les falta capacidad de análisis, que el miedo al comunismo, el miedo a cambios radicales, el miedo de salir del sistema, de lo conocido hacia lo desconocido, es un miedo aún presente como un factor político decisivo.


Este factor político es de caracter ideológico. Es decir que no se trata de una realidad perenne, que es el resultado de múltiples batallas, de batallas constantes, cotidianas. De batallas que han sido ganadas con el esfuerzo de todos los apartados ideológicos a su disposición. No obstante estas victorias, no obstante este factor, el candidato que prometía el cambio, el cambio bajo las banderas del FMLN, el que ha sido pintado siempre con los peores colores demoníacos del comunismo, a pesar de esto, no pudieron evitar la derrota electoral.


La táctica de GANA no es la de abandonar su lucha ideológica, la de abandonar los fortines conquistados y que siempre le han pertenecido. Su juego actual se apoya en un análisis fino de lo que ha ocurrido durante la campaña. Pues si bien el voto en favor de Funes ocurrió tal cual a pesar del miedo, existe un hecho que proviene de ese mismo factor. ¿De qué se trata?


El triunfo ideológico de la derecha en estos últimos años condujo a su principal adversario de izquierda a interiorizar la derrota. La consecuencia de este hecho condujo a la izquierda, principalmente al FMLN, a denegaciones de su propia identidad. Es por eso que aparece desde temprano la insistencia persistente, casi obsesiva de respetar en todos sus puntos la Constitución del país. Pero no solamente esto, sino que desaparece de sus objetivos, aún a largo plazo, la transformación de la sociedad. Es cierto que en sus estatutos siguen presentes, pero eso no implica absolutamente nada, pues en la elaboración de sus sucesivos programas electorales no se plantea la más mínima medida que pueda interpretarse como un preámbulo de una futura transformación social.


Esto no es una simple apariencia, una astucia táctica, una picardía política. Toda la actividad parlamentaria del FMLN ha sido una adaptación a los valores y conceptos de la ideología dominante. Incluso su propaganda recoge como fundamentales esos mismos valores. El socialismo y la filosofía que lo fundamenta, han sido considerados como algo extraño, ajeno a nuestro ser nacional. Muchos militantes oyeron decir a sus líderes que el marxismo es una doctrina europea, inaplicable en este continente y en nuestro país. Fue lo que insinuó Schafik Handal en su último discurso que pronunciara durante las ceremonias de la investitura de Evo Morales, en Bolivia.


Esta interiorización de la derrota ideológica, los cambios reales en la percepción de la escena política nacional, los cambios en su propia ideología, el pensamiento táctico de los dirigentes del FMLN, los condujo, después del deceso del último líder inconstestable e histórico del partido, Schafik Handal, a promover y a justificar una candidatura exterior al partido. Desde la precedente campaña ya se mencionó a Mauricio Funes como posible candidato. Creo que esto es necesario recordarlo, no como una simple peripecia, sino como un hecho que marcó la política del partido, el contenido del programa, las actitudes del candidato Handal, incluso el balanceo de posiciones en aquella ocasión y durante la campaña, son producto de la presencia de Funes en las bambalinas políticas y electorales. Es más, desde entonces Funes puso en el tapete la posibilidad de una candidatura suya, con el apoyo del FMLN, pero sin ningún compromiso respecto al programa político del partido. Esto tal vez pasó entonces desapercibido. Pero como las cosas son y su peso lo tienen por lo que son, no porque sean o no percibidas, ni como sean percibidas. En todo caso, esto dio lugar a serias discusiones en la cúpula y un argumento que tuvo peso es la imposibilidad formal, estatutaria de una candidatura exterior. Pero este argumento es de forma, no de contenido. La dirección sacó del camino la barrera. Cambió los estatutos, sin discusión, ni debate ideológico de fondo.


Porque lo que esto entrañaba entonces, era la derrota de la ideología revolucionaria en el país, la imposibilidad de pensar, dentro del cuadro político nacional, como objetivo alcanzable, realista y coherente, la transformación social. El hecho de que los medios de derecha sigan llamando a los dirigentes de ortodoxos, de dogmáticos, no obedece a una realidad, ni procede de un análisis de sus posiciones. Este mote es parte del combate ideólogico, es un dispositivo para el miedo. No obstante la realidad es otra. Hubo abandono de los objetivos, se volvió a asumir los fatalismos anteriores a la guerra, la cercanía del imperialismo, la fuerza política de la oligarquía, la posibilidad inevitable de un golpe o de una intervención extrajera. Todo esto existe, pero estos factores no van a desaparecer del panorama si no se lucha contra ellos, es decir, existen ahora y la conclusión que se desprende del miedo a una intervención estodounidense o de un golpe de estado propiciado por los Estados Unidos y la oligarquía, es un factor permanente en la apreciación de la dirección del Frente. Lo que significa también que proponerse transformar al país es imposible, es imposible emprender transformaciones radicales en nuestra tierra. Es esto lo que se ha convertido en dogma, esto es el resultado de la derrota ideológica sufrida por la dirección del FMLN en los últimos veinte años.


Es por ello que la candidatura externa, la candidatura de Mauricio Funes no da lugar a una discusión de principio, de fondo en las filas del FMLN. Se le considera como una jugada táctica, como una astucia. Se le considera también como un simple medio de alcanzar el ejecutivo. Pero nada es simplemente una forma, si existe forma también existe contenido.


La ausencia de una discusión, de un debate de fondo en el seno del FMLN —Salvador Arias trató de llevar este debate, pero fue totalmente ignorado— produjo sus efectos en la manera que se produjeron las negociaciones con el equipo de Mauricio Funes. Todo el tira y afloja de la adhesión de Mauricio Funes al FMLN, su insistencia de ser una entidad aparte, luego una entidad anfibia, cuando por obligación constitucional ya no pudo rehusar entrar en las filas del partido, todo esto muestra que el candidato de entonces supo pesar el plomo del miedo y midió con certitud el peso de la piedra ideológica que tiene atada al cuello la cúpula del FMLN.


El FMLN no dudó un solo instante en el valor de la carta Funes. Le apostó a esa carta, porque en su análisis de la realidad política nacional, consideraron que el periodista Funes no estaba marcado del estigma del comunismo. Es decir que Funes los lavaba también a ellos de la mancha, era un detergente eficaz, los volvía vírgenes, aceptables ideológicamente. Es por eso que incluso se congratulaban de su espíritu de apertura. Es por eso también que como abobados ante tales hechizos, le perdonaron todos les desplantes, le aceptaron todas las condiciones. Funes en realidad era parte de la cuerda en el cuello de la dirección del FMLN.


No me voy a referir a lo anecdótico de sus camisas y su corbata. Todo esto es parte del circo político nacional, del provincionalismo nuestro. Lo que si tuvo y sigue teniendo importancia es que Mauricio Funes le impuso al FMLN su independencia, su autonomía. Es el candidato el que decide en última instancia de todo. La aceptación de esta condición era venderse sin la posiblidad de presentar la factura. Ahora es el presidente que decide de todo, sin consultar con el FMLN y sin siquiera informarle. Esto no es un invento mío, es lo que reconoce Sigfrido Reyes, vocero del Frente y dirigente del mismo.


Sin embargo el pleito ideológico no se lleva a cabo en los espacios vacíos, extratosféricos, no ocurre en las mentes apartadas de la realidad material. Este es el gran quid de toda la historia. Porque si hubo un voto mayoritario por Funes, no fue porque era un buen detergente, un magnífico limpiador de trapos rojos, vestidos obstinadamente, pero también insubstancialmente por la dirección del FMLN. Este voto ocurrió porque la gente necesita de un cambio real, de un cambio en sus existencias cotidianas, un cambio en sus vidas. Es esto lo que representaba para el pueblo el candidato del Frente, era el candidato del cambio. Es porque —a pesar del miedo inculcado, del miedo inyectado en la venas— la realidad material en la que vive la gente se ha vuelto insoportable. Porque la gente necesita que sus hijos no tengan como única perspectiva de vida, la vida en un país extraño. La gente necesita de mejores salarios, de mejores transportes, de mejores viviendas, de mejor educación para sus hijos, la gente necesita que el país cambie, que se vuelva seguro, pero no solamente ante la delincuencia y la violencia, sino que también seguro en el trabajo, seguro en los servicios, en la salud. Los que votaron por Funes a pesar del miedo, fue porque anidaban en sus pechos la esperanza de una vida mejor. Porque la miseria nacional que los obliga a arriesgar sus vidas en los transportes colectivos, la miseria nacional que les raciona en muchas zonas el agua potable, que en muchas otras no llega aún la electricidad, ni ninguna otra comodidad, porque hay muchos, la mayoría, que nunca juntan cabo con cabo en su vida de miserias.


Esta realidad material es la que provocó, a pesar de todo, un contenido ideológico superior al que pretendía la cúpula del FMLN. El terreno ideológico sigue siendo un terreno de contiendas. Porque lo que sigue estando de pie es la posibilidad de cambiar las condiciones económicas que producen tanta miseria, de construir nuevas relaciones que produzcan otros efectos materiales. Lo que impide que las necesidades de la gente sean satisfechas, es la injusta apropiación de las riquezas nacionales por la casta oligárquica: porque el sistema actual sigue favoreciendo al capital, a los capitalistas. Es esto el fundamento de todo. ¿Es posible satisfacer las demandas populares sin tocar y trastocar el sistema económico actual?


La responsabilidad política de hoy es llevar adelante este debate, es la de mostrar concretamente que la apropiación privada de las riquezas produce despilfarro, al mismo tiempo que exige como condición de su propia existencia, la persistencia de una vida miserable de los trabajadores. Esto lo que está planteado hoy. No se puede postergar el debate, no se puede cerrar los ojos ante este dato de la realidad política nacional.


El país necesita de una profunda democratización, pues esta es el fundamento primordial de los cambios que hay que aportarle a la realidad. Porque esto significa la participación en las decisiones de las mayorías, de la participación consciente de la gente. Ahora estamos viviendo la demostración del carácter antidemocrático de la Constitución actual. ¿La Constitución propicia la participación ciudadana en las decisiones fundamentales de la vida política y económica nacionales? Al contrario, le entrega al antojo de una sola persona el hacer o deshacer lo que le dé la gana. El presidencialismo radical de nuestra Constitución es un obstáculo al avance de la democratización. Este presidencialismo puede ser atenuado, incluso puede ser radicalmente contrariado por la movilización popular. ¿De quién depende que haya o no enfrentamiento en este terreno? Esta pregunta no es vana. Por el momento, la gente sigue dándole a Mauricio Funes su confianza, por el momento el pueblo sigue confiando en el FMLN como un partido de la transformación. ¿Cuánto tiempo va a durar esto?


Desgraciadamente esta confianza puede desaparecer del todo, sin por ello provocar una movilización reviendicativa y combativa. Esto es lo que hay que tener también presente. El pueblo salvadoreño en los últimos veinte años ha perdido en mucho su tradición combativa, de sus luchas callejeras. Pero no se ha perdido del todo.


La situación tal cual se presenta hoy, no trae consigo la esperanza de un cambio radical en el estilo de gobernar de Mauricio Funes. Ni tampoco un cambio en la actitud de los dirigentes del FMLN. Son muchas las señales en la política gubernamental, es decir, en la paralisis decisional de los ministros, en el exacerbado personalismo del presidente. Nadie puede tomar una iniciativa, nadie puede actuar realmente como ministro, ni viceministro, ni presidente de la sociedades autónomas, todo debe ser referido a Casa Presidencial. Esto es totalmente paralizante e ineficaz.


Dije al principio, yo no soy Maquiavelo. No puedo ponerme a educar a nadie, ni a gritarle ¡Mauricio! ¡Pero Mauricio! Creo que ya es grande. Su actuar de hoy tiene raices en la vida política nacional tal cual se configuró en su candidatura. Es esta sitacion la que hay que cambiar. Es necesario que el príncipe real tome la palabra, estoy hablando del pueblo. Pero el pueblo puede también quedarse callado, puede también ser llevado a un callejón sin salida, pues políticamente quienes pueden, pero sobre todo deben incitarlo a hablar, a movilizarse, son los militantes del FMLN. Ahora hablo de los militantes, ahora hablo del partido. Son ellos los que están en la obligación de tomar la iniciativa del combate político, de la discusión política en el seno de su partido, como en el seno del pueblo.


Tienen que saber los militantes del FMLN que gozan de la confianza de la gente, que está en sus manos no permitir, ahora que se ha abierto una ventana en nuestra historia nacional, que el pueblo sufra su más grande desilusión. Esta desilusión puede conducir a que se acepte la alianza de una parte de la derecha con el presidente y sus amigos. Esta no es una una idea descabellada, ni malintencionada, se trata de una potencialidad, de un posible real. De la capacidad política del Frente, sigo hablando del partido, de los militantes, depende que se abran otras posibilidades, que se vuelvan realidad las aspiraciones populares, que se concreticen los objetivos de lucha, que aparezcan en la vida política nacional la posibilidad de darle forma concreta al cambio por el que se ha luchado, por el que votaron los salvadoreños.


Los militanes viven en medio del pueblo, saben lo que el pueblo aspira, lo que espera, lo que sufre, lo que anhela. La batalla por el pueblo está presente constantemente. Cada uno de nosotros vemos el mundo a partir de nuestro propio rincón, a partir de nuestra propia circunstancia. Cada uno de nosotros tiene su propia voz. Se trata en la lucha política de llevar a todas estas voces a que griten al unísono para exigir que el cambio se vuelva realidad. Para ello es urgente que en la mente de todos el cambio aparezca como realizable. Pero al mismo tiempo, que no se trata de un regalo que va a caer de arriba, para que el cambio vaya tomando forma es necesaria la lucha. La construcción de otro tipo de sociedad no puede pensarse sin la activa participación de todos, de una participación consciente. Esta es otra condición del cambio, de la transformación social.

09 enero 2010

66 666.66 dólares por cada carro

Los diputados acordaron a los 12 miembros de la directiva de la Asamblea la renovación de su flota de vehículos. El monto total es de 800.000 $.


La justificación de este gasto la da Medardo González, Coordinador General del FMLN, en una entrevista a El Diario de Hoy la víspera de Noche Buena. Si un obrero gana, digamos, 200$ al mes necesitaría trabajar durante 28 años aproximadamente para llegar a esta cifra.


Generalmente, estos señores, siguiendo una costumbre pueblerina nuestra, se designan con el apelelativo : « este servidor, que les habla ». Por lo visto se sirven con el cucharón.

Les recomiendo la lectura de esta nota salida en SIEP (Servicio informativo ecuménico y popular).

08 enero 2010

Epopeya o lamentable comedia

Todo esto ha comenzado renqueando. Cuando digo todo, me refiero a que primero se creyó a pie juntillas en un hombre providencial, se le idolatró, se le entregó la confianza entera de millones y ni siquiera el partido que lo patrocinó juzgó necesario pactar con él claramente, ni planes de gobierno, ni cómo se iba a gobernar. Se le perdonaron repetidos desplantes, incluso hubo quien los juztificara.

El presidente aprovecha hasta el tope el carácter antidemocrático de la Constitución con su exacerbado predencialismo. El partido que lo llevó al poder finge no darse cuenta de que el presupuesto votado en los mismos términos que el anterior, encierra las mismas patrañas que usaban los gobiernos anteriores. Si fueramos honestos, si el coraje no nos faltara, pues reconoceríamos que transparencia no existió ni siquiera en el proceso de designación del candidato. El cambio de los estatutos del Frente, el procedimiento con un solo candidato, la existencia de dos entidades paralelas de preparación de programas, etc. Todo eso lleva la impronta del secretismo, de un antiguo proceder antidemocrático, oscuro y nefasto.

Estamos viviendo episodios de nuestra historia que pudieron ser muy importantes, que aún lo pueden ser, que pudieron seguir los rumbos de una epopeya, pero que se están encaminando hacia una comedia de baja calaña.

Se nos repite con insistencia que el tiempo es corto para juzgar, sí, para dar un juicio definitivo es corto y aún no es tiempo, es cierto, sin embargo el presidente si parece ser más inteligente o más astuto, pues él si considera que puede ya juzgar en este mismo tiempo el trabajo de sus ministros. Y esos ministros han estado con las manos amarradas, con la espada de Damocles sobre sus cabezas, pues sabían que en cada momento podía el presidente sabelotodo desmentirlos, criticarlos, desvalorizarlos. Tenemos pues la figura que describe García Márquez en una de sus obras cumbres, “El otoño del patriarca”. Según cuenta se lo inspiró un célebre gobernante salvadoreño.

—¿Qué hora es?
—La que usté quiera, señor presidente.

Pero algo se puede hacer para que las cosas cambien. Ser honestos con nosotros mismos, con nuestras ideas, con nuestras convicciones. No podemos seguir juztificando con nuestro oscuro pasado, un presente gris.

En dos siglos, primer gobierno de izquierda, ¿dónde está el entusiasmo popular? En la ausencia de medidas necesarias para levantarlo: aumento del salario mínimo, control de precios de los productos de primera necesidad, vuelta del colón, abrogación de la ley de amnistía, ratificación de la ley de sindicatos, cambio de las leyes laborales, disminución drástica de los sueldos del presidente, de los ministros, de los diputados. Por esto último, comenzó Evo Morales, 50% de disminución salarial de todos sus ministros y diputados, incluyendo al mismo presidente.


07 enero 2010

En "La Jornada"

Noam Chomsky

Barack Obama es el cuarto presidente estadunidense en ganar el Premio Nobel de la Paz y se une a otros dentro de una larga tradición de pacificación que desde siempre ha servido a los intereses estadunidenses.

Los cuatro presidentes dejaron su huella en nuestra pequeña región de allá, que nunca ha molestado a nadie como caracterizó al hemisferio el secretario de Guerra, Henry L. Stimson, en 1945.

Dada la postura del gobierno de Obama hacia las elecciones en Honduras de noviembre último, vale la pena examinar el historial.

Theodore Roosevelt

En su segundo mandato como presidente, Theodore Roosevelt dijo que la expansión de pueblos de sangre blanca o europea durante los pasados cuatro siglos se ha visto amenazada por beneficios duraderos para los pueblos que ya existían en las tierras en que ocurrió dicha expansión (pese a lo que puedan pensar los africanos nativos americanos, filipinos y otros beneficiados puedan creer).

Por lo tanto, era inevitable y en gran medida deseable para la humanidad en general, que el pueblo estadunidense terminara por ser mayoría sobre los mexicanos al conquistar la mitad de México”, además de que estaba fuera de toda discusión esperar que los (texanos) se sometieran a la supremacía de una raza inferior.

Utilizar la diplomacia de los barcos artillados para robarle Panamá a Colombia y construir un canal también fue un regalo para la humanidad.

Woodrow Wilson

Woodrow Wilson es el más honrado de los presidentes galardonados con el Nobel y posiblemente, el peor para América Latina. Su invasión a Haití en 1915 mató a miles, prácticamente reinstauró la esclavitud y dejó a gran parte del país en ruinas.

Para demostrar su amor a la democracia, Wilson ordenó a sus marines desintegrar el Parlamento haitiano a punta de pistola en represalia por no aprobar una legislación progresista que permitía a corporaciones estadunidenses comprar el país caribeño. El problema se remedió cuando los haitianos adoptaron una Constitución dictada por Estados Unidos, redactada bajo las armas de los marines. Se trataba de un esfuerzo que resultaría benéfico para Haití, aseguró el Departamento de Estado a sus cautivos.

Wilson también invadió República Dominicana para garantizar su bienestar. Esta nación y Haití quedaron bajo el mando de violentos guardias civiles. Décadas de tortura, violencia y miseria en ambos países fueron el legado del idealismo wilsoniano, que se convirtió en un principio de la política exterior estadunidense.

Jimmy Carter

Para el presidente Jimmy Carter, los derechos humanos eran el alma de nuestra política exterior. Robert Pastor, asesor de seguridad nacional para temas de América Latina, explicó que había importantes distinciones entre derechos y política: lamentablemente la administración tuvo que respaldar el régimen del dictador nicaragüense Anastasio Somoza, y cuando esto resultó imposible, se mantuvo en el país a una Guardia Nacional entrenada en Estados Unidos, aun después de que se habían perpetrado matanzas contra la población de una brutalidad que las naciones reservan para sus enemigos, según señaló el mismo funcionario, y en que murieron unas 40 mil personas.

Para Pastor, la razón es elemental: Estados Unidos no quería controlar Nicaragua ni ningún otro país de la región, pero tampoco que los acontecimientos se salieran de control. Quería que los nicaragüenses actuaran de forma independiente, excepto cuando esto podía afectar los intereses de Estados Unidos.

Barack Obama

El presidente Barack Obama distanció a Estados Unidos de casi toda América Latina y Europa al aceptar el golpe militar que derrocó a la democracia hondureña en junio pasado.

La asonada reflejó abismales y crecientes divisiones políticas y socioeconómicas, según el New York Times. Para la reducida clase social alta, el presidente hondureño Manuel Zelaya se había convertido en una amenaza para lo que esa clase llama democracia, pero que en realidad es el gobierno de las fuerzas empresariales y políticas más fuertes del país.

Zelaya adoptó medidas tan peligrosas como el incremento del salario mínimo en un país en que 60 por ciento de la población vive en la pobreza. Tenía que irse.

Prácticamente solo, Estados Unidos reconoció las elecciones de noviembre (en las que resultó victorioso Pepe Lobo); las que se celebraron bajo un gobierno militar y que fueron una gran celebración de la democracia, según el embajador de Obama en Honduras, Hugo Llorens.

El apoyo a los comicios también garantiza para Estados Unidos el uso de la base aérea de Palmerola, en territorio hondureño, cuyo valor para el ejército estadunidense se incrementa medida de que está siendo expulsado de la mayor parte de América Latina.

Después de las elecciones, Lewis Anselem, representante de Obama ante la Organización de Estados Americanos, aconsejó a los atrasados latinoamericanos que aceptaran el golpe militar y secundaran a Estados Unidos en el mundo real, no el el mundo del realismo mágico.

Obama abrió brecha al apoyar un golpe militar. El gobierno estadunidense financia al Instituto Internacional Republicano (IRI, por sus siglas en inglés) y al Instituto Nacional Democrático (NDI, por sus siglas en inglés) que, se supone, promueven la democracia.

El IRI regularmente apoya golpes militares para derrocar a gobiernos electos como ocurrió en Venezuela, en 2002, y en Haití, en 2004. El NDI se ha contenido. En Honduras, por primera vez, éste instituto acordó observar las elecciones celebradas bajo un gobierno militar de facto, a diferencia de la OEA y la ONU, que seguían paseándose por el mundo del realismo mágico.

Debido a la estrecha relación entre el Pentágono y el ejército de Honduras, así como la enorme influencia económica estadunidense en el país centroamericano, hubiera sido muy sencillo para Obama unirse a los esfuerzos de latinoamericanos y europeos para defender la democracia en Honduras.

Pero Barack Obama optó por la política tradicional.

En su historia de las relaciones hemisféricas, el académico británico Gordon Connell-Smith escribe: Mientras se habla de dientes para afuera en favor de una democracia representativa para América Latina, Estados Unidos tiene importantes intereses que van justo en la dirección contraria, y que requieren de la democracia como un mero procedimiento, especialmente cuando se celebran elecciones que, con mucha frecuencia, han resultado una farsa.

Una democracia funcional puede responder a las preocupaciones del pueblo, mientras Estados Unidos está más preocupado en coadyuvar las condiciones más favorables para sus inversiones privadas en el extranjero.

Se requiere una gran dosis de lo que a veces se conoce como ignorancia intencional para no ver estos hechos.

Una ceguera así debe ser celosamente guardada si es que se desea que la violencia de Estado siga su curso y cumpla su función. Siempre en favor de la humanidad, como nos recordó Obama otra vez en su discurso al recibir el Premio Nobel.

Traducción: Gabriela Fonseca

03 enero 2010

"Unión nacional" en Acajutla

El gobierno de Funes reprime a trabajadore en Acajutla


La nota ha salido esta mañana en La Prensa Gráfica. El diario no es muy explícito sobre las reveindicaciones de los trabajadores. Incluso es escueto al narrar lo que ha sucedido. Pero el hecho está allí, el carácter represivo de la Policía Civil Nacional heredada de los gobiernos de ARENA sigue de pie. La actitud del gobierno de Funes al sacar al Ejército a la calle para el “mantenimiento del orden” es totalmente coherente con la represención que se ha desatado en Acajutla. Se trata de lo mismo. Se trata de la misma política arenera, se trata de la política contra los trabajadores.


Un gobierno del cambio, un gobierno de un cambio real, de un cambio de orientación, de tomar otro rumbo en el tratamiento de los conflictos sociales, hubiera optado por la negociación, por la mediación y no por la represión y el despliegue trapero de un madrugón contra los trabajadores. La huelga es por lo general el recurso extremo y último de los trabajadores para hacerse oír, para que se escuchen sus demandas. El estado, defensor de los intereses econónimos dominantes, no tuvo pues la menor duda y desalojaron a los trabajadores.


No voy a ponerme a hacer preguntas de ¿quién dio la orden de ese desalojo? No se trata de responsabilidades personales. Se trata del carácter del estado que tenemos en frente, del estado que consagra la Constitución de nuestro país, la que es sacralizada por el partido “revolucionario” en el poder.


Si en realidad se tuviera el más mínimo deseo de cambio, si las palabras escritas y habladas fueran sinceras, una de las primeras medidas hubiera sido la reforma de fondo de la PCN y la restructuración de sus efectivos. Una de las primeras medidas, una señal hubiera sido la desmilitarización de la PCN y la supresión de los organismos eminentemente represivos creados por ARENA. ¿Cuántas otras medidas de esta misma naturaleza no han tenido lugar? Por ejemplo, el aumento significativo del salario mínimo urbano, como rural. La ratificación inmediata de los convenios sobre los sindicatos de la OIT.


¿Qué pasa con el Código del trabajo? ¿Qué pasa con una nueva política de justicia laboral? Es en esto en donde tiene que verse el carácter de izquierda del gobierno. En la vida real, en las relaciones sociales, no en declaraciones pomposas y totalmente huecas de unidad nacional.


La represión desatada en Acajutla es la expresión más directa que el uso de la fuerza del estado contra los trabajores será una constante para hacer respetar el estatus quo social existente en el país.


El gobierno de Funes tiene que dar explicaciones, la ministra del Trabajo tiene que explicar este desatino, esta violencia, esta desfachatez. ¿Usan esta misma violencia contra los patrones, cuando no pagan los salarios, cuando despiden ilegalmente, cuando no saldan las indemnizaciones, cuando cierran empresas y se van con las maquinarias? No, contra los patrones abusadores del decoro de nuestras mujeres, se aplica la clemencia, se ignora sus violencias, se tiene en cuenta su “espíritu de inciativa”.


¡Basta! Es necesario que aclaremos muy bien hacia donde vamos. A quién tienen en frente los trabajadores. Lo vuelvo a decir, de la manera más sencilla, se trata de saber en beneficio de quién se va a gobernar. ¿En el conflicto de Acajutla, qué medidas se tomaron para resolverlo antes de reprimir? Es en este tipo de asuntos en donde se ve claramente que no hemos cambiado de naturaleza de gobierno. Seguimos en las mismas.


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En el blog Los trompudos hay un reportaje que en gran medida completa mi artículo y responde a muchos de los comentarios que se han hecho aquí.

Entrevista con Correa en Euronews

Las declaraciones del presidente ecuatoriano son dignas de atención y una lección de una posición digna e independiente. Vale la pena que los farabundistas e incluso nuestro presidente aprendan de esta manera de expresarse e incluso de razonar. La entrevista es corta.

Israel bombardea la franja de Gaza

La aviación israelí atacó en la madrugada de ayer al menos cuatro blancos en la franja de Gaza, dejando dos heridos, aparentemente en represalia por un disparo de cohete contra Israel, según anunciaron fuentes médicas. El ataque aéreo se producía mientras los participantes en la Marcha por la Libertad de Gaza daban a conocer la Declaración de El Cairo, un texto con una serie de propuestas para presionar al Gobierno de Israel de modo que cumpla con el Derecho Internacional.

Se escucharon dos explosiones en la ciudad de Gaza, otra al norte de la ciudad y la cuarta fue señalada en Jan Yunes, en el sur de la franja de Gaza. Dos personas, incluyendo a un niño, sufrieron heridas leves. Un portavoz del Ejército ocupante confirmó el ataque contra Gaza, indicando que la aviación había tomado como blanco dos túneles que los activistas estaban cavando hacia Israel, aparentemente con la finalidad de llevar armas para cometer atentados en el Estado racista.

Los participantes en la Marcha por la Libertad de Gaza aprobaron el pasado jueves una declaración dirigida a «intensificar la campaña mundial de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra el apartheid israelí». Alrededor de 1.400 activistas de 43 países se reunieron en El Cairo, camino de Gaza, para unirse a los palestinos que marchan para romper el cerco ilegal de Israel. Las autoridades egipcias les impidieron la entrada en Gaza. Como resultado, los manifestantes siguieron en El Cairo, donde organizaron una serie de acciones no violentas encaminadas a presionar a la comunidad internacional para poner fin al sitio de Gaza, «como primer paso en la lucha más amplia para conseguir justicia para los palestinos en toda la Palestina histórica». Los promotores de la Declaración han puesto al servicio de los interesados una dirección electrónica (cairodec@gmail.com) para que se pueda contactar con ellos.

No todos los activistas internacionales se quedaron bloqueados en El Cairo, sin poder llegar a Gaza. Al menos 63 de los 1.400 solidarios lograron cruzar la frontera, con el beneplácito de las autoridades egipcias, para mostrar su solidaridad con el pueblo palestino. Otros participantes en la marcha rechazaron la oferta presentada personalmente por Suzanne Mubarak, esposa del presidente egipcio, porque entendieron que era parte de una estrategia para desprestigiar la propia marcha.

La catalana Teresa Salas, que está en huelga de hambre desde el pasado lunes en solidaridad con el pueblo palestino, anunció ayer que seguirá su protesta en Barcelona cuando regrese a su país, lo cual tiene previsto para mañana lunes.

Teresa Salas, de 63 años, es una de los treinta activistas extranjeros que iniciaron el pasado 28 de diciembre una huelga de hambre en solidaridad con los palestinos de Gaza, al cumplirse un año del comienzo del brutal ataque israelí. Una superviviente del Holocausto judío perpetrado por los nazis, de 85 años, fue una de las que inició la huelga de hambre.

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La noticia fue tomada de esta fuente.

21 diciembre 2009

Lorenzana y la Realpolitik

Estimados lectores perdonen la falta de tildes, en la portable que estoy usando no tengo modo de hacerlo. Voy a escribir corto. En una informacion incompleta y tal vez con citas sacadas totalmente de su contexto que ha salido en esta fecha, en El Diario de Hoy, el diputado del FMLN, Roberto Lorenzara llama a su partido a corresponder "el esfuerzo de flexibilidad que hacen diferentes funcionarios del gobierno de la administración norteamericana". En el articulo agrega Lorenzana: "La postura del gobierno de Estados Unidos frente a nuestro país es una postura bastante seria, con una capacidad política muy flexible, en el sentido de fortalecer las relaciones con este gobierno de izquierda, en el marco de que hay diferencias en la forma de ver el mundo".

Y añadió: "no me queda más que reconocer que hay una actitud de altísima madurez de parte de los funcionarios del gobierno de Estados Unidos que reconocen que debe haber una excelente relación con el pueblo salvadoreño y con su gobierno de izquierda con el que no comulgan muchos planteamientos pero que, sin embargo, por encima está el interés de fortalecer la relación entre los pueblos".

Hay varios puntos que no me quedan claros en estas declaraciones: segùn entiendo para Lorenzana el FMLN es hostil hacia el pueblo de los Estados Unidos, que cuando se declara anti-imperialista al que muestra como imperialista es al pueblo y no a los oligopolios y al gobierno que les sirve.

En las relaciones entre estados acaso es obligatorio comulgar en todo para tener relaciones equilibras y de respeto mùtuo? El gobierno de El Salvador ha declarado alguna divergencia con la vision estadounidense? El presidente Funes ha declarado su deseo de construir una "alianza estratégica" con los Estados Unidos. Este deseo se basa en una vision del mundo diametralmente opuesta? Quién es el que està mostrando "flexibilidad"?

Pero tal vez sea que una vez pasada la Convencion hay que volver hacia la Realpolitik y dejar las intenciones socialistas en la gaveta de pestilencias? Todas esas declaraciones son para uso interno? Me refiero a las de reafirmar el caràcter revolucionario del partido y su meta socialista.

Sobre esto de todas maneras no me he hecho ninguna ilusion. Ya indicaba la contradiccion que existe entre la sacralizacion de la Constitucion y la meta socialista. No se trata solamente de la cuestion de la propiedad privada. Hay otros aspectos antidemocràticos en la Costitucion como su exacerbado caràcter predisencialista. El presidente puede comportarse como un tirano amparàndose en la Constitucion. Pues es su voluntad la que prima sobre cualquier otra opinion. Este aspecto lo estamos observando ahora que existe divergencias entre el partido que condujo al presidente al poder y el mismo presidente. Esta contradiccion no se dio antes entre los cuatro presidentes de ARENA y el partido mismo.

El presidente Funes no ha tenido mucha necesidad de argumentar para decretar que no harà esto o aquello. No daré màs que un ejemplo: Funes se ha limitado a declarar que en su mandato no se afiliarà al ALBA, que considera que no es conveniente para El Salvador. Al contrario, afirmar su deseo de "alianza estratégica" con los Estados Unidos, tampoco expone en detalle sus motivaciones, ni da argumentos.

Claro que en esto hay muchos que se encargan en hacerlo en su lugar, mentando a los millones de compatriotas que viven en el Norte. Pero creo que esto no es un argumento de peso para definir una politica propia, ni mucho menos independiente. Esta posicion es simplemente considerar como rehenes a nuestros compatriotas y presuponer que el gobierno de los Estados Unidos puede conducirse con ellos como se le dé la gana, irrespetando los derechos de toda persona humana. Es cierto que los Estados Unidos acostumbran hacerlo, en su politica imperialista lo han demostrado en mùltiples ocasiones cuando han agredido a otros paises, los ejemplos abundan en nuestro hemisferio y en muchas otras partes del mundo.

Al parecer Lorenzana està ahora de acuerdo con el envio de soldados salvadorenos a Irak, es lo que dice el diario: "Lorenzana enfatizó en que es un "desafío" para su partido, en materia de política exterior hacia los Estados Unidos, lograr un equilibrio entre la visión que siempre han tenido respecto a tópicos sensibles y el pragmatismo político. Por eso es que el efemelenista indicó que debe prevalecer el respeto ante las diferencias de opinión, por ejemplo, como en el envío de tropas a Iraq, dijo, lo cual siempre criticó el FMLN."

Hace una semana, Dagoberto Gutiérrez en su emision radial semanal, indicaba que la derecha seguia en el poder y un ejemplo que dio fue justamente este: si los Estados Unidos nos exigiera mandar soladados a Irak, este gobierno los mandarian. Tal vez nos pidan mandar soldados a Afganistàn... Son muchos los dirigentes occidentales que declaran que la libertad de Occidente se juega en los desiertos de Afganistàn. El paisano Dagoberto Gutiérrez tendrà razon?

Por mi parte invito a pensar el socialismo para nuestro pais, a partir de nuestra historia, a partir de nuestra realidad. Pero no como un objetivo a largo plazo, sino como algo que se puede ir haciendo desde ya. Debemos desde abajo propiciar toda medida de desalienacion capitalista. Para esto es necesario que las bases no se conformen con simples declaraciones de sus dirigentes; tienen que volver suyo un partido que se les escapa, usurpado por una direccion, cuyo objetivo es perpetuarse. El partido son todos sus miembros. Una de las tareas de los revolucionarios es pensar, inventar la forma de partido moderna que dé cabida al surgimiento del "pensador colectivo" del que hablaba Gramsci. Es necesario rechazar el centralismo verticalista y autrocràtico que prevalece en la mayoria de partidos politicos, ya sea de izquierda reformista o de izquierda revolucionaria.

Al hablar de la usurpacion del partido, no me refiero solamente a la actual direccion. Es lo que ha ocurrido historicamente desde la desviacion estalinista. Nuestras organizaciones adolecieron siempre de esta enfermedad, agravada por el mismo sistema despotico que ha regido la vida politica nacional.

Me acabo de enterar de que en El Salvador han asesinado a un luchador contra la mineria metàlica Ramiro Rivera. Al parecer se trata de enmascarados que ademàs de asesinarlo a él, le dieron muerte a un menor y a una mujer que lo acompanaban.


16 diciembre 2009

La propiedad privada, el FMLN y la Quinta

La decisión de adherir al proyecto de creación de la V Internacional Socialista por parte del FMLN marca un viraje en la política nacional salvadoreña. Por lo menos la declaración como acto político viene a chocar con la actitud de sumisión a los Estados Unidos de Funes. Aquí se puede ver un claro enfrentamiento ideológico. No obstante hay quienes afirman que esta Convención del FMLN y sus resoluciones son para uso interno, para tranquilizar a los militantes.


En todo caso, el enfrentamiento ideológico entre Funes y el FMLN apenas empieza. Hasta hoy el FMLN tenía oficialmente en el bolsillo trasero, bien abotonado, su credencial socialista, la ha vuelto a sacar. No obstante de tanto sentarse en ella la tienen muy ajada. La víspera de la dicha Convención, el Coordinador general Medardo González le pone un enorme tapial al proyecto socialista. Porque la repetida fidelidad a la Constitución del país y sobre todo la consagración de la propiedad privada como fundamento de la sociedad, no es solamente una traba, sino que la explícita renuncia a introducir otro tipo social de propiedad. ¿En qué consiste el capitalismo que se pretende suplantar? ¿Cuál es el fundamento social y económico del capitalismo que hay que superar? Si dejamos en pie, si pretendemos dejar tal cual lo que produce esencialmente el sufrimiento alienante de los explotados ¿de qué transformaciones podemos estar hablando?


En estos momentos el capitalismo atraviesa por una de sus crisis más profundas y duraderas. La mayoría de analistas serios ha señalado que no se trata de una simple crisis financiera, sino que de una crisis sistémica. Es decir que se trata de una crisis global, que socava los fundamentos mismos del sistema. La apropiación privada de las ganancias reposa en el tipo de propiedad. Es este tipo de propiedad que ha entrado en crísis. No se trata como algunos editorialistas e ideólogos del capital han pretendido, que la crisis es el resultado de un disfuncionamiento bancario y bursátil, que es el resultado del abuso de ciertos especuladores sin escrúpulos. Estos famosos culpables de la crisis no han hecho otra cosa que obedecer a las reglas del funcionamiento del capital: la obtención del máximo beneficio.


Es por eso que vendían títulos y paquetes de títulos financieros corruptos, sin importarles para nada las consecuencias futuras. De la misma manera que toda la contaminación de la que sufre nuestro planeta, es consecuencia de lo mismo: la búsqueda desenfrenada del máximo beneficio. La contaminación va desde lo que sucedió en nuestro país, en el Sitio del Niño, hasta los desatres como el de Bhopal, en India. Las grandes mareas negras, las catástrofes industriales son la consecuencia de lo mismo. Puesto que evitar este tipo de “accidentes” significa invertir en la prevención, tener otra visión sobre las necesidades sociales. Esto entra en contradicción con los intereses privados. La situación de déficit alimentario en que nos han hundido en el país, ha sido el resultado de opciones en vista de obtener mayores beneficios. En estos momentos debemos importar productos originarios de nuestra región y herencia de nuestros antepasados, herencia cultural por excelencia, porque comerciar esos productos importados les dejaba mayores réditos. Les ha importado muy poco dejar de cultivar o tener que importar semillas genéticamente modificadas, sin garantías, ni precauciones sanitarias, volviéndonos doblemente vulnerables. Dependientes de importaciones y perdiendo capacidad productiva, pues los cultivos genéticamente modificados contaminan el resto de plantaciones y destruyen la indepencia agrícola. En apariencia y teniendo una visión cortoplacista este tipo de semilla es más barato, no obstante cuando ya no tengamos semillas propias, cuando para cultivar en nuestra propia tierra sea necesario comprar semillas ajenas, el costo será infinitamente mayor.


Todo esto que acabo de señalar no son simples fatalidades, no son el castigo cruel de divinidades paganas, son la consecuencia directa de un tipo de propiedad, de un tipo de economía. Para nuestro país el abandono de cultivos, la transferencia de capitales sociales (las privatizaciones) a personas privadas, ha traído como consecuencia la fuga de casi un tercio de nuestra población. Ahora después de haber hecho todo lo necesario para expulsar económicamente a tantos salvadoreños, pretenden chantajearnos con su presencia en los Estados Unidos para tener políticas timoratas y actitudes entreguistas.


El FMLN en tanto que partido que se propone reflexionar sobre el Socialismo del Siglo XXI ¿tiene alguna opinión sobre estos estragos sociales producidos originaria y fundamentalmente por la propiedad privada? El FMLN insiste de que es el pueblo salvadoreño que democráticamente va a decidir por el camino a seguir. Pero para que el pueblo salvadoreño pueda decidir libre y democráticamente no se le puede estar poniendo desde ahora límites a la discusión, límites al debate. La constitución no puede sacralizarse, ni petrificarse, ni dejar los dogmas de la sociedad capitalista cristalizados en ella afuera de todo debate.


Se puede debatir sobre qué ritmos va a tener la socialización de los medios de producción; cuáles son los más urgentes, cómo hay que proceder para no causar dañinos sobresaltos, pero obligarnos a seguir viviendo bajo la alienante presencia de la propiedad privada como un principio social, es lo mismo que entrar en “alianzas estratégicas” con el capital.

07 diciembre 2009

En 1821 Karl Marx tenía tres años.

Éramos una colonia española, ya no lo somos. Este hecho importante en la historia de nuestro país se ha vuelto tema de controversia. En realidad, desde hace algún tiempo ha aparecido un punto de vista sobre este momento de nuestra historia, que le resta importancia, incluso negándole su realidad como tal. Se les incrimina a los próceres el hecho de pertenecer a la casta (clase) de terratenientes y se señala que el pueblo estuvo ausente del proceso. Tomando como base para ello las palabras de la misma Acta de Independencia en la que se amenaza con la cólera popular si los representantes de la Corona no acceden a la exigencia de independencia. Con esto se desea demostrar que las clases dominantes de la época tuvieron a distancia al pueblo.


Algunos agregan que el Acta no es tal, que no tiene concepción de Estado, ni tiene un programa, ni visión de sociedad. En todo caso se trata de restarle importancia a este acontecimiento. Algunos reportan la independencia hasta 1843 o aún más tarde. Esta revisión histórica me parece bastante renca. Pues calificar de folclor lo que aconteció desde mediados de septiempre hasta finales de diciembre de 1821 en toda Centroamérica, calificarlo de algo sin trascendencia, sin explicar cómo fue que dejamos de ser colonia de España, sin aportar hechos, documentos, sino simplemente una declaración que pretende ser prueba de sí misma: “es cierto porque te lo digo yo”.


En una entrevista a “Trazos culturales” del Co-Latino, Nelson García declara lo siguiente: “Mi visión de esos acontecimientos históricos, obviamente, ya no son los que mencionaban los maestros de primaria, revestidos de una serie de encajes ficticios, fantásticos, de una odisea de lucha social, y afortunadamente ya pasaron los tiempos de la herejía como para que el tocar estos temas irreverentemente pudiera significarle la hoguera a cualquier opinante, como era costumbre en el pasado, ya que mitificaron actitudes que eran simples manifestaciones de intereses creados y en el logro de fortalecer esos intereses se tomaron decisiones que tuvieron una cierta trascendencia de carácter político, ese es el caso de la independencia, un movimiento generado por el deseo de los terratenientes más connotados de esa época de independizarse del pago de los impuestos a España, obviamente, en este círculo destacan las figuras denominadas próceres José Matías Delgado, José Cecilio del Valle y José Simeón Cañas, cada uno con un alrededor de unas 15 mil manzanas de terreno, productores de añil, ubicadas en San Vicente, Zacatecoluca, etcétera”.


En resumidas cuentas, todos los que comentan el Acta de Independencia toman una frase, que en realidad es una cláusula de retórica, usada hasta el día de hoy, por casi todos los líderes políticos, que consiste en esgrimir la cólera popular como una amenaza futura, sino no se consiente a las demandas exigidas. En muchas ocasiones, por ejemplo, hemos leído en escritos de Fidel Castro amenazar a los Estados Unidos con el despertar de los pueblos, que tengan cuidado de las reacciones que puedan adoptar los pueblos cuando tomen consciencia de su estado de opresión. Esta cláusula retórica viene al final del primer artículo del Acta. Pero servirse de ella para interpretar todo el proceso, se trata de una lectura parcial, miope y con ojeras. En el mismo artículo se declara que la Independecia es “la voluntad general del pueblo de Guatemala”.


Pero hay algo peor en esta manera de leer el acta, es que se le exige la exactitud de una crónica, cuando es un apresurado escrito que recoge apenas unas cuantas decisiones y proposiciones que son las que en definitiva serán los reales actos independistas. El Acta es un hecho político y es necesario juzgarlo como tal. Esto significa insertarlo en la secuencia que le corresponde, no es un hecho aislado, sino que la consecuencia de lo que ha venido sucediendo en Centroamérica desde el inicio del siglo y aún anteriormente con el tráfico de escritos humanistas e iluministas en la región y más allá es menester tomar en cuenta lo que viene acaeciendo en todo el continente. Es más, podemos decir que se trata también de una consecuencia de una nueva correlación de fuerzas políticas en el mundo. España ya no puede imponer su ley, ni su supremacía. O sea venir a espulgar esa frase, como si en ella estuviera la quitaesencia explicativa de nuestra historia, es un abuso y una ausencia de rigor histórico. Pero al mismo tiempo el Acta es un punto de partida del proceso que irá dando nacimiento a los cinco estados que componen Centroamérica y la anexión definitiva de Chiapas a México.


La historia oficial, la historia que hemos heredado de las clases dominantes justamente encaja con esta visión estrecha, en la que se le adjudica a los próceres la total responsabilidad de los hechos ocurridos entonces. La actuación popular es evacuada de la historia. Esto ha sido justamente uno de los aspectos recurrentes de la narración que fueron tejiendo los ideólogos de nuestras burguesía. En el Acta misma no obstante no se omite dar a conocer un hecho que estaba allí patente como un hecho político de primera importancia. La reunión en la que se redactó el Acta no fue un hecho conspirativo, ni una osadía de algunos individuos: “Congregados todos en el mismo salón: Leídos los oficios expresados: discutido y meditado detenidamente el asunto, y oído el clamor de Viva la Independencia, que repetía lleno de entusiasmo el pueblo que se veía reunido en las calles, plaza, patio, corredores y antesala de éste palacio, se acordó por esta Diputación e individuos del Excelentísimo Ayuntamiento: etc...”.


Es la presencia del pueblo en las “calles, plaza, patio, corredores y antesala de éste palacio” lo que le confiere la fuerza necesaria para imponerse como un acto legislativo fundador. El texto insiste en varias partes en que los que firman han actuado siguiendo la voluntad popular.


¿Cómo es posible negarle al Acta su significado integral de independista? Por supuesto que no fue un Golpe de Estado, fue un cambio de régimen, hasta ese momento, incluso durante todo el período de ausencia de Reyes en España, durante la intervención napoleónica, la fidelidad era jurada a la Corona, el Acta en ese sentido es categórica, en el artículo décimo tercero se establece que el «señor Jefe Político publique un manifiesto haciendo notorios a la faz de todos, los sentimientos generales del pueblo, la opinión de las autoridades y corporaciones, las medidas de este Gobierno, las causas y circunstancias que lo decidieron a prestar en manos del señor Alcalde 1º, a pedimento del pueblo, el juramento de independencia y fidelidad al Gobierno americano que se establezca».


Presencia popular, “volundad popular”, “a pedimiento del pueblo”, no son simples cláusalas de estilo, como a la que se asen con fuerza los detractores de la Independencia y de los próceres. Sin el apoyo del pueblo los terratenientes, los prelados, los militares, que a partir de ese momento, van a ir proclamando la independencia en las villas, ciudades y capitanías, como fue el caso de San Salvador el 21 de septiembre de 1821, sus actos no hubieran tenido ninguna repercusión, ni la fuerza necesaria para cambiar de un regimenen colonial al de países independientes.


Existe otro documento que fue editado el primero de julio de 1823, en el que se fundamenta y se declara ilegal y nula la anexión a México promovida por Iturbide. En esta declaración hay varios elementos que nos indican que durante todo ese tiempo la movilización fue casi peremanente. Como lo exigía el Acta del 15 de septiembre de 1821 se procedió a elegir diputados y juntas de gobiernos locales. Pero este documento en breves palabras vuelve explícito el espíritu con que estas provincias se despegan de España. Este texto asimismo nos entrega una indicación importante de las reales motivaciones económicas de “los terratenientes más connotados de esa época », que según expresa Nelson García en la entrevista antes mencionada, apenas aspiraban "independizarse del pago de los impuestos a España”. En el punto segundo al referirse a las provincias del “antiguo Reino de Guatemala” las nombra primero “nación soberana” y le reconoce “derechos y aptitudes de ejercer y celebrar cuantos actos, contratos y funciones ejercen y celebran los otros pueblos libres de la tierra”.


Esto indica que se está yendo mucho más allá del simple pago de impuestos. Es cierto que el peso de los impuestos impedía el más mínimo desarrollo autónomo, toda la recaudación se iba a España, dejando apenas el dinero necesario para el funcionamiento del estado colonial. Pero la dependencia era también respecto a la propiedad legal de la tierra, pues esta le pertenecía a la Corona y los terratenientes tanto españoles, como criollos, la administraban. No obstante urge señalar que todo el comercio hacia otras naciones, todo contrato con otros países debía hacerse a través de los puertos de España y a través de compañías españolas y bajo licencias reales.


Existe también entre nosotros,desde ya hace algún tiempo y sobre todo entre la gente de izquierda, una actitud crítica respecto a los próceres y el proceso mismo de independencia. Los próceres por lo general habían leído tal vez los escritos del Iluminismo francés que entraban de contrabando al país, los leyeron clandestinamente; circulaban copias manuscritas, se reunían en salones a discurtir de esas ideas. Se trataba pues de hombres compenetrados de la ideología burguesa de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Con las limitaciones que pudieron tener, pues la Inquisición seguía manteniendo sus tribunales y sobre todo sus cárceles. A estas fue a parar después del primer grito de 1811 José Matías Delgado, que fue llevado preso y engrillado a Guatemala. Pero no fue la única persona que pusieron presa. Poco sabemos de todos los que fueron a parar a las cárceles de Guatemala y de la Habana. Hay gente del pueblo, la mayoría. Voy a citar el nombre de tres mujeres próceres santanecas, gente del pueblo, que no eran de las familias principales: Ines Anselma Ascencio, Juana de Dios Arriaga y Fabia Dominga Juárez de Reina (hasta hoy no existe en la ciudad nada que las recuerde, ni una calle, ni un parque que lleve sus nombres).


La actitud crítica a la que me he referido consiste en una exigencia anacrónica, según la cual nuestros ilustres próceres, debieron realizar una revolución de profundos alcances sociales. Es más que evidente que las clases que dirigieron la gesta de la independencia no eran marxistas-leninistas, ni tenía en mente el “socialismo del siglo XIX”. Como la burguesía francesa, como los burgueses de otros países, ellos previligiaron exclusivamente sus intereses de clase. En 1821 Karl Marx tenía tres años.

02 diciembre 2009

Samayoa y el imperialismo obsolescente

No puede sorprenderme que con cierta picardía, acaso astucia, Joaquín Samayoa se encargue él mismo de hacer una pequeña parte de la larga letania de acciones intervencionistas estadounidenses en el mundo, olvidándose como es natural, la que nos concierne directamente: el apoyo constante, politítico, económico y militar a las dictaduras salvadoreñas. Como todo buen ideólogo burgués de poca talla, Samayoa reduce el imperialismo a su descarado intervencionismo militar. Lo extraño es que olvida mentar, siquiera fuera por dignidad, el golpe de estado en Honduras y su asolapado apoyo a los golpistas y las bases en Colombia y las amenazas que encierra la reactivación de la IV flota.


Pero según nuestro propagandista todas esas fechorías son cosas de antaño, hoy los imperialistas se portan bien, alentando a los gobiernos de izquierda surgidos en el Sur. ¿A quién alientan los Estados Unidos? ¿A Lula? ¿A Bachelet? El imperialismo yankee no puede ahora propiciar un golpe de Estado en esos países como antes, la correlación de fuerzas actuales no se lo permite. Con cierto servilismo Joaquín Samayoa nos dice que si los Estados Unidos quisieran ya hubieran derrocado a Chávez. Se olvida que propiciaron un putch en Venezuela y le ofrecen a la oposición todo tipo de asesoría a través de toda la red de agencias ligadas a la CIA.


Samayoa tal vez no se ha enterado del hostigamiento que sufre el gobierno de Bolivia de parte de los Estados Unidos. Su actitud servil respecto a las campañas estadounidenses contra Chávez, presentándolo como el demonio, como el enemigo número uno de la democracia, es el velo que le opaca aún más la vista. Pues mantener esa constante guerra propagandística, que tiene como objetivo justificar una futura intervención bélica, no constituye para Samayoa una agresión cotidiana. Ni Obama, ni Hillary Clinton han cambiado el discurso belicista respecto a Venezuela, ni respecto a Bolivia, siguen con la misma actitud agresiva que mantuvo Bush.


Pero Joaquín Samayoa quiere que le digan qué amenaza imperialista se cierne sobre nuestro país. Pero el intervencionismo de los dignatarios estadounidesnses en nuestra vida política es constante. Embajadores, secretarios, diversos engargados de negocios opinan sobre nuestros asuntos sin remilgo y sin vergüenza. Tal vez para Samayoa esas declaraciones sean parte de nuestra dependencia, sean lo normal.


¿Durante cuántos años los Estados Unidos gastaron un millón de dólares diarios para propiciar la guerra que llevaba la dictadura contra el pueblo? ¿No fueron acaso asesores estadounidenses los que instruyeron a nuestros torturadores? ¿No fueron acaso oficiales estadounidenses los que dirigían directamente operaciones militares en nuestro país? Samayoa podrá decirnos que todo eso es ya el pasado y de la misma manera que muchos nos llaman a olvidar a nuestras víctimas de la represión, nos invitan a olvidar el papel que jugó en todo eso “el lobo rapaz del Norte que nos odia y nos desprecia”.


Pero el imperialismo no es sólamente su sangriento intervencionismo. El imperialismo es su despiadada dominación económica. Pues la esencia imperialista es ante todo el despojo de las riquezas ajenas. ¿Cómo ocurre esto? De seguro Samayoa no ignora, por lo menos de oídas, el cambio desigual en las relaciones comerciales entre las potencias imperialistas y los países del subdesarrollo. Las materias primas bajan de precio constantemente y los artículos industriales aumentan constantentemente de precio. Los tratados comerciales que nos imponen no son acaso una agresión permanente, actual, de hoy, no una amenaza futura. ¿El endeudamiento que asfixia nuestra economía no fue acaso una política impuesta por agencias internacionales dominadas por el imperialismo? ¿Las privatizaciones acaso no nos fueron impuestas para beneficiar a los capitales extranjeros? Claro, la oligarquía tuvo su tajada.


Pero incluso en el discurso de los “moderados” durante la campaña recién pasada, no era justamente blandir la amenaza de la posible interveción yankee. Acaso uno de los argumentos en beneficio de la candidatura de Mauricio Funes, no fue para muchos el de buscar un candidato aceptable ante los Estados Unidos, la moderación de los programas, la moderación de las declaraciones no tienen por origen la permanente amenaza de una posible intervención en nuestros asuntos de parte del imperialismo estadounidense. Pero incluso esos que nos llaman a que moderemos nuestras denuncias, no nos advierten que “en respeto a la dignidad" de nuestros inmigrantes, el gobierno puede prohibirles enviar las remesas. ¿Pero esto acaso no sería un atropello a la libertad? ¿Acaso esa prohibición no sería un atropelo a los derechos del hombre? ¿No sería eso ya el inicio de un bloqueo? Esa misma gente tal vez pretenda que esa prohibición sería lo más natural y normal del mundo. Pero eso implica un servilismo ante los amos del Norte. A ellos, a los imperialistas, se les permite violar todas las leyes, enviar soldados a los cuatro puntos cardinales, implantar bases en cualquier parte del mundo. Incluso esa gente es tan servil que justifica por adelantado lo que pudiera ser una agresión contra nuestro propio país.


Pero es cierto lo que dice Samayoa, el imperialismo es obsolescente. Las repetidas crisis que ponen en peligro los equilibrios económicos planetarios, tienen como origen las políticas ultraliberales que le han impuesto al mundo los grandes monopolios imperialistas. El despilfarro de capitales, el despilfarro de los recursos naturales, la ineficiencia de un sistema que empobrece a continentes enteros, en donde el hambre, la miseria se enraízan profundamente volviéndose la causa primera de la enorme mortandad infantil. Este sistema ha sido incapaz de resolver los problemas de la mayoría de los habitantes de nuestro planeta.


La humanidad urge de otro tipo de relaciones económicas internacionales. El mundo no podrá tener un armonioso desarrollo si no se pone en práctica nuevas relaciones de cooperación, en las que el objetivo no sea la desenfrenada búsqueda del máximo beneficio, sino que la satisfacción de las necesidades humanas. La guerra económica actual, en la que la reina la despiadada concurrencia, es la fuente de destrucciones industriales, de despidos masivos, el abandono de fábricas. La concurrencia imperialista es también el origen de toda la amenaza ecológica que ahora pone en peligro la vida en nuestro planeta.


Nuestro país es uno de los más frágiles en el mundo. Lo acabamos de constatar con las inundaciones. Todos los desequilibrios mundiales se manifiestan con mayor fuerza en las zonas que se mantienen abiertas a la dominación de los grandes centros monopolísticos. Eso no es una amenaza futura, es la actualidad, es lo de hoy.


Samayoa, como muchos otros, hablan de los pobres venezolanos. No creo que con Chávez hayan aumentado. Pero me gustaría que Samayoa se dedicara a observar nuestra vida real, los salarios en las maquilas, el trato despiadado que se le da a nuestras mujeres y a nuestros jóvenes en esos lugares de superexplotación. Me gustaría que por un momento hiciera las cuentas que tiene que hacer una familia que posee como ingresos dos cientos dólares y que debe sustentar cinco o seis bocas, vestirse, calzarse. ¿Qué vida tiene esa gente? ¿Es vida acaso? ¿Por qué hablar de los pobres venezolanos y no ver la miseria de nuestros campesinos?


Cuando llego a este tema no me he alejado del imperialismo que da por inexistente Samayoa, sino que voy directamente a una de las consecuencias mismas de su innegable existencia. Es esto que debemos proponernos hacer desaparecer, esa inhumana pobreza. ¿Este objetivo se puede alcanzar si continuamos con el mismo despilfarro actual? En estos momentos se discute sobre la reforma fiscal propuesta por el gobierno de Funes. En realidad le llaman reforma a un simple ajuste fiscal. El gobierno moderó bajo las presiones empresariales algunos montos en los impuestos propuestos inicialmente. Ahora los ideólogos del patronato reunidos en FUSADES propone partir en dos la reforma y postergar los nuevos impuestos para dentro de dos o tres años. Y de nuevo haciendo un derroche de imaginación proponen aumentar de dos puntos la taza al valor agregado. Pero esto únicamente muestra el egoismo empresarial, el principio del máximo beneficio. Pues contribuir al presupuesto nacional de manera decisiva para sacar el país del estancamiento, les parece una pérdida de la competividad. Entonces estos señores recurren a lo mismo de siempre. Proponen incluir nuevas capas de contribuyentes. Tal vez tengan en vista a la gente que sobrevive con sus ventas ambulantes.


La tasa al valor agregado es el impuesto más injusto posible, una proposición audaz sería su reducción drástica para alentar el consumo popular. Proponer un impuesto escalonado de la renta y de los beneficios no sería ningún pecado económico. En nuestro país es una blasfemia.


Entonces pensar en el socialismo para nuestro país se vuelve utopía. Casi una aberración y para muchos constituye un peligro de intervención yankee. Pero ahora que el FMLN se recuerda de que es un partido revolucionario y socialista, el tema se vuelve actual en la agenda nacional. El socialismo no es un régimen de gobierno. Se trata de una opción de sociedad y que obedece a necesidades concretas de cada país. No es pues un tema exclusivo de un partido político. Se trata de un problema en el que todos debemos intervenir.

01 diciembre 2009

Justificación de matar


A quien no conozca la escuela rabínica Merkaz ha-Rav le costará entender la doctrina de buena parte de los colonos judíos que residen en los territorios ocupados palestinos, una doctrina que ha dejado de ser una ideología marginal para pasar a infiltrarse poco a poco en los estamentos político y militar de Israel, donde cada año que pasa está más arraigada.

En Merkaz ha-Rav, cerca de donde arranca la autovía que une Jerusalén con Tel Aviv, se podía adquirir hace unos días el libro Torat ha-Melej (El Pentateuco del rey), una compilación de fragmentos bíblicos y talmúdicos comentados por dos rabinos, donde se justifica, mediante textos religiosos, que los judíos maten a los gentiles (no judíos), y también a sus hijos si sospechan que cuando crezcan serán malvados.

"Se puede causar daño a los hijos de un líder para evitar sus actos malignos"

Los ejemplares de Torat ha-Melej se colocaron en un estante en la entrada de Merkaz ha-Rav y en otras escuelas rabínicas del país. Quien quisiera comprarlo podía coger un ejemplar y depositar el equivalente a cinco euros. Las copias se agotaron enseguida.

Los autores son los rabinos Yitzhak Shapira y Yosef Elitzur. El primero dirige la escuela rabínica que hay en la colonia judía de Yitzhar, cerca de Nablus, en el norte de Cisjordania. Antiguo alumno de Merkaz ha-Rav, no es la primera vez que Shapira justifica que los judíos den muerte a los gentiles al margen del combate, aunque sí es la primera que defiende públicamente el asesinato de niños palestinos inocentes. Por su parte, Elitzur es hijo de otro rabino que enseña en Merkaz ha-Rav.

El libro justifica el asesinato de niños palestinos "si está claro que cuando crezcan, ellos nos harán daño a nosotros". "Está permitido causar daño a los hijos de un líder para detener sus actividades malignas... y para presionarlo", dicen los rabinos en Torat ha-Melej. "En la halajá (ley religiosa), hemos visto que incluso a los hijos de los gentiles que no violan los siete mandamientos de Noé se les puede matar porque en el futuro existiría [para nosotros] una amenaza si se les educara para que sean gente malvada como sus padres".

Se justifica asesinar a niños "si está claro que cuando crezcan nos harán daño"

Condenas aisladas

La escuela rabínica de Yitzhar recibió durante el curso 2006-07 fondos del Ministerio de Educación de Israel, y desde 2007 ha recibido subvenciones por valor de unos 30.000 euros adicionales para becar a estudiantes religiosos que carecen de recursos.

El Gobierno de Binyamin Netanyahu no ha reaccionado de manera oficial a la publicación del libro, ni mucho menos ha condenado su publicación. Las únicas condenas, aisladas, han partido de algunos líderes no gubernamentales, y siempre a título personal.

El Gobierno israelí no ha reaccionado ni ha condenado su publicación.

El libro se distribuyó pocos días después de que se conociera la detención de Yaakov Teitel, un judío de EEUU que emigró a Israel y que ha llevado a cabo varios atentados desde su base en un asentamiento del norte de Cisjordania. Teitel ha confesado ser autor del asesinato de dos palestinos y ha reconocido que colocó una bomba que mutiló a un niño judío mesiánico, un grupo que cree que Jesús es el Mesías.

Decisión personal

En las 230 páginas de Torat ha-Melej se citan la Biblia, el Talmud y otros textos rabínicos para argumentar que la vida de los gentiles tiene menos valor que la de los judíos, y justificar la muerte de aquellos por el bien de estos.

Los rabinos Shapira y Elitzur sostienen que cada judío puede decidir por sí mismo si debe matar a gentiles, así como si es necesario llevar a cabo actos de venganza. "Uno no necesita una decisión de la nación para permitir que se derrame la sangre de aquellos que pertenecen al imperio del mal. "Los individuos que son atacados por la soberanía del mal pueden vengarse".

EUGENIO GARCÍA GASCÓN - CORRESPONSAL - 01/12/2009 00:55

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Esta nota me llegó por correo eletrónico, sin señalarme más fuente que la que viene arriba.