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22 septiembre 2009

Exigen fuerza de paz internacional

Demandamos una fuerza de paz internacional y

llamamos a la desobediencia civil en cada rincon de Honduras


Delfina Bermúdez, profesora hondureña en Resistencia


A partir de la llegada de Manuel Zelaya a Tegucigalpa, las fuerzas golpistas han decidido reprimir a sangre y fuego, aislando y secuestrando a toda la población nacional. Se ha decretado un toque de queda por 26 horas que abarca todo el día de hoy hasta las 6 PM. y que seguramente se prolongará de manera indefinida.


Esta madrugada han reprimido a las casi 15 mil personas que durmieron en las inmediaciones de la Embajada de Brasil, se han confirmado 2 muertos, 32 heridos y la policía reporta varios cientos de detenidos en el campo de béisbol Chochi Sosa de la Villa Olímpica.


Estamos aislados porque no podemos recibir información de los medios de comunicación que han venido acompañando a los miembros de la Resistencia: están fuera del aire Radio Globo, Radio Progreso, la televisora Cholusat Sur y Canal 11; por momentos cortan el fluido eléctrico y la trasmisión de la telefonía celular. Sólo se podía captar la señal de Radio Globo por Internet, pero ha sido cortada hace unos minutos también.


Estamos secuestrados, porque está prohibido salir de las casas; todas las carreteras están militarizadas; los cuatro aeropuertos están fuera de operación; están tomando presos a la gente que está queriendo movilizarse desconociendo las órdenes de un gobierno dictatorial y siguiendo el Art. 3 de la Constitución vigente que llama a la desobediencia civil.


Mientras esto pasa, los cuatro candidatos golpistas a presidentes para las elecciones de noviembre salían en el programa de televisión Frente a Frente que conduce Renato Álvarez de la empresa Televicentro oligopolio de medios de comunicación del golpista Rafael Ferrari en abierto apoyo a Roberto Micheletti. Los candidatos siguen hablando como si aquí no pasara nada y desprestigiándose y auto eliminándose como posibles mediadores en esta situación de crisis.


Micheletti no quiere negociar nada. Lo ha demostrado tras 87 días de cerrar todos los caminos de diálogo.


¿Qué busca Roberto Micheletti con tanta represión?


Al parecer ya no tiene más caminos como sostenerse, reprime porque es la única forma en la que puede seguir en el poder. El empecinamiento de Micheletti nos lleva a pensar que está forzando a la comunidad internacional para que lo saque a través de una intervención militar internacional. Tal vez Micheletti pretenda victimizarse, convertirse en un héroe nacional para la derecha y las oligarquías, estando en contra de cualquier intervención internacional.


El pueblo está desarmado y solo se ha manifestado pacíficamente. Es Micheletti y sus gorilas quienes están matando, torturando y silenciando. Que no le quepa la menor duda a nadie, es un dictador, actúa como tal, desconoce las leyes nacionales e internacionales, está dispuesto a todo, incluso a violar inmunidad diplomática de la Embajada de Brasil.


Como hondureñas y hondureños solicitamos a la Asamblea de las Naciones Unidas, a los presidentes de las naciones hermanas que han venido solidarizándose con nuestro pueblo, la inmediata llegada al país de una fuerza de paz internacional, que restituya el orden constitucional en Honduras y que ponga fin al derramamiento de sangre y a la represión.


A la población en cada pueblo, barrio y colonia les llamamos a manifestarse, a la desobediencia civil, a protestar y hacer saber el rechazo y repudio a este gobierno de facto y reportar lo que están haciendo a través de Radio Globo y otros medios alternativos en resistencia!!!


Información sobre Honduras


Todos ya saben del retorno de Zelaya a Honduras. Tal vez estén ya enterados que los usurpadores han decretado el toque de queda y han cerrado todo acceso al territorio hondureño. Los putchistas insisten en sus declaraciones que tienen el apoyo del pueblo, al que le quitan el derecho de manifestar y dicen además que se sienten muy seguros de ese apoyo, a tal punto que el toque de queda se vuelve una genuina manifestación de la democracia. Les pongo aquí un enlace en donde encontrarán noticias. Por otro lado, pero esto es cuestión de semántica y de gusto, no me gusta para nada el término que se ha impuesto de "gobierno de facto". Prefiero decir usurpadores, gobierno ilegítimo o putchistas. Me parece más exacto.

20 septiembre 2009

Máscaras: esquizofrenia y parálisis en el FMLN

Estimados lectores, les propongo un artículo de Ventura Giménez. Este texto lo ha escrito con el afán de participar y promover la discusión actual en la izquierda salvadoreña. Insisto se trata de un invitado a mi blog. El título también es suyo.


Por: Ventura Giménez

Por lo que cuentan las crónicas más antiguas, el uso de máscaras se remonta a los primeros albores de la humanidad. Melanesios, mayas, egipcios, griegos… Culturas tan diversas elevaron su uso a categorías ceremoniales, religiosas y hasta lúdicas, y –como ya advirtió el poeta Neruda- hicieron de ello un arte. De sus distintos usos, no obstante, se desprenden dos funciones comunes a todas las culturas y todos los periodos. Por un lado, representar. Por otro lado, ocultar. Es decir, la máscara es ese objeto humano -ese primer fetiche- que inaugura, en la historia, la diferenciación entre lo aparente y lo real; entre lo que es y lo que parece ser. Entonces, ¿qué oculta una máscara? ¿Quién hay detrás de ella? Primero fue el chamán. Poco después, el actor. Luego, se sumaron luchadores, penitentes, forajidos. Hoy, en El Salvador, su forma ha mutado, y se ha extendido a la política. Ya no cubre ningún rostro con madera o piel. Ahora son máscaras de carne y hueso, máscaras discursivas. O siglas, o banderas. Ahora se despliegan en otro teatro. Eso sí, las máscaras contemporáneas conservan intactas sus funciones primigenias: representan y –sobre todo- ocultan.


Las derechas de este país aprendieron rápido las virtudes de su uso. Tras protagonizar un siglo XX cargado de genocidios y masacres, no dudaron en hacerse con una bella máscara democrática. Ya no era necesario comandar escuadrones de la muerte. ¿Para qué? Ahora podían seguir aferrados a sus privilegios de clase ocultándose tras un Estado de Derecho avalado internacionalmente. Bien es cierto –se me reprochará- que tuvieron que sentarse y firmar unos acuerdos de paz. Pero bastó con escamotear gran parte de los compromisos firmados para continuar con el saqueo. En verdad, ése fue el primer cosmético que adornó su careta. Luego vendrían muchos más. A tal punto llegaron, que hoy reaparece en la escena el corifeo mayor de esa derecha, Alfredo Cristiani, desempolvando sus viejos eslóganes: Presidente de la Paz, faro y guía de la libertad, garante de la gobernabilidad democrática. Al fin y al cabo, ¿qué otra cosa es, si no, la “oposición constructiva” que ha prometido? ¿Acaso va a devolver lo que se llevó? ¿Acaso va a entregar sus latifundios al pueblo? Que nadie se escandalice; es sólo una máscara.


En los últimos años, sin embargo, ocurrió un hecho insólito. Hubo una fractura real dentro de la oligarquía nacional. Los príncipes comenzaron a airear sus diferencias, y surgieron facciones. Los ganadores auparon a uno de los suyos, Tony Saca, y bien se mantuvieron impunes tras su oronda sombra. En contraposición, los perdedores tuvieron que renunciar a su parte del botín. Al menos, momentáneamente.


Coincidiendo con aquel periodo, el periodista Mauricio Funes iba ganando enteros como comunicador independiente, “moderado” e insobornable en sus críticas al Gobierno. En 2005, además, fue expulsado de una cadena televisiva controlada por capitales extranjeros, añadiendo así el carácter de víctima del sistema a una imagen ya de por sí inmaculada. Tras este episodio, el producto Funes estaba ya listo para saltar a la arena política. Faltaba sólo una plataforma que lo catapultara.


Poco después, fallecía Schafik Handal. El viejo y entrañable Comandante Simón desapareció de forma inesperada, dejando cierta sensación de orfandad en muchas de las personas que habían combatido bajo las siglas del FMLN. Tras unos meses de desconcierto, el partido atisbó una salida, y decidió lanzarse de lleno a bailar el baile de máscaras. ¿Por qué no? Al fin y al cabo, esa estrategia había proporcionado grandes réditos al enemigo. Sabedores de que su techo electoral les impedía alcanzar, por sí solos, la Presidencia de la República, los dirigentes farabundistas optaron por buscar aquel capital simbólico, aquella imagen, que les permitiera trascender este techo. Y la encontraron. Veintiún meses después de la muerte de Schafik, Mauricio Funes era proclamado, oficialmente, el candidato a la Presidencia por el FMLN. Y resulta que la estrategia funcionó. Pese a que la derecha volvió a basar toda su campaña electoral en agitar el miedo contra el comunismo, no logró asustar a todas esas masas “despartidizadas” que le habían proporcionado las mayorías de antaño. Funes ganó, y el partido de gobierno cayó tras veinte años en el poder. Al fin, el cambio estaba en marcha. O eso parecía.


Algo no terminaba de cuadrar en todo esto. Para empezar, la izquierda entraba a jugar en cancha ajena. A fin de cuentas, este baile era más propio de la derecha. De hecho, ya antes de las elecciones, habían aparecido esos príncipes derrotados en la pugna desatada en las filas de la oligarquía hacía años. Los Salume, Cáceres, Mungía Payés… Estos “amigos”, educados en los mejores salones de baile de la política y la economía, habían entendido rápidamente la jugada y, previendo las posibilidades de triunfo del candidato Funes, se habían apresurado a adular su figura. Aparecía, así, un primer problema: dos rostros para una sola máscara. Al principio, esto no pareció inquietar mucho a nadie. Es más, tanta ambigüedad resultó favorable a la estrategia electoral. Bajo el lema “cambio seguro”, Mauricio aparecía, indistintamente, enfatizando uno u otro término. A los unos se les daba el nombre (cambio), mientras que a los otros se les concedía el adjetivo (seguro). En realidad, para aquellos que quisieron entender, el mensaje se traducía por algo así como “vamos a transformar las cosas. Pero, ¡ey, tranquilos! Tampoco tanto”. Contentos unos y otros, juntos acudieron a votar un día de marzo.


Llegó entonces la hora de gobernar. Y la primera señal apuntó al gabinete económico. Conspicuos tecnócratas tomaron las riendas de las finanzas públicas, y poco tardaron en acudir a esos mismos organismos internacionales que habían apadrinado la larga noche neoliberal. La oligarquía podía ahora respirar tranquila. No se iba a hacer nada sin el permiso de la ortodoxia más conservadora. Nada de poner en duda la dolarización, o el TLC, o las privatizaciones de bienes públicos. Nada de intervenir –siquiera moderadamente- en los mercados. En definitiva, nada de cambios. Luego llegó el golpe militar en el vecino país de Honduras. Tras unas semanas de desconcierto, de dimes y diretes, de condenar sin actuar, el nuevo gobierno salvadoreño optó por apuntarse al llamado Plan Arias. Ese plan que concedía el mismo grado de interlocución a los usurpadores y a los legítimos representantes de la soberanía hondureña. El mismo que avalaba la ruptura del orden constitucional, al reconocer que el mando de las fuerzas armadas ya no correspondía al presidente derrocado. Sólo la torpeza prepotente de los golpistas les impidió aplaudir ese plan, y con ello, se evitó el bochorno aún mayor que hubiera supuesto su implementación para la comunidad internacional, y para el Gobierno Funes en particular. Posteriormente, reapareció en la agenda política el controvertido asunto de la presa de El Chaparral. La lucha contra esta construcción faraónica (y las que están aún por venir) se había convertido en una de las banderas de lucha de los movimientos sociales y, con ellos, del propio FMLN. Símbolo del despotismo arenero, estandarte del desprecio a los moradores de los territorios afectados y al medio ambiente, éste era el ejemplo perfecto de todas esas prácticas a las que había que poner un contundente freno. El Gobierno, sin embargo, volvió a decepcionar. Pero esta vez, con un agravante: rompió, expresamente, una de las promesas electorales. Avergonzados hasta de sí mismos, los nuevos gobernantes apelaron al posibilismo más pueril para justificar lo injustificable, y se embarcaron en una estrategia de distracción, prometiendo diálogo. Eso sí, antes de sentarse a dialogar, lo dejaron todo bien claro: “la presa se va a construir”. Qué prometedora manera de comenzar un diálogo.


Mientras el nuevo Gobierno tomaba estos derroteros, muchos se preguntaban por el partido que ganó las elecciones. O, mejor dicho, por sus dirigentes. ¿No iban a ser ellos los garantes de un verdadero cambio progresista? Al fin y al cabo, ¿no era Funes su máscara? A tan sólo cien días de la toma de posesión, parece que la máscara cobró vida propia, o que –más bien- ahora sólo sirve a esos príncipes que pujaron por su uso. Es más, se podría decir que, enredado en el maldito juego de lo que es y de lo que parece ser, el FMLN ha terminado por aparecer como el cazador cazado, como el patético bufón de una pantomima. Ahora es el Frente la máscara de Funes. La máscara de la máscara… que cubre los rostro de siempre. De otro modo, no se explican las contradicciones –cuando no el clamoroso silencio- de sus ideólogos. Éstos ya no saben si participan en un gobierno de unidad nacional, o de un gobierno de izquierdas. Ya no saben si mandan, o son mandados. Desconocen, en fin, para qué –o para quién- hacen lo que hacen, o dejan de hacer. Porque pareciera que se mueven por pura inercia de poder, que no existen órganos de dirección que propongan planes, ni estrategias. Ni salidas. Ni argumentos. Nada. En definitiva, pareciera que ya no saben quiénes son, o que lo saben, pero no lo quieren reconocer. Es decir, que sufren de una galopante esquizofrenia, y que –a resultas de ello- están políticamente paralizados. Ante este panorama, muchos de los dirigentes buscan desesperadamente una coartada que les aleje del manicomio. Algunos han llegado a manifestar, en círculos privados, que “esto es sólo un gobierno de transición. Luego vendrá el socialismo”. Como si no fueran conscientes de que nadie, en la historia, ha salido jamás indemne tras plegarse a la realpolitik. Una vez que pisas los terrenos de la complacencia, pasas tú mismo a ser un cómplice; no hay vuelta atrás. Has pasado a ser vehículo de la reacción; no hay forma de llamar a la revolución. Ya nadie te cree. Ni siquiera tú mismo.

18 septiembre 2009

Ver para no creer... ¿cómo es el bolado?

Orestes Posada aseguró que el objetivo principal del reglamento es el de garantizar la estabilidad y los “pretendidos derechos adquiridos que no son tales, de las personas a quienes ellos han llevado por ser parientes. Hay Magistrados que tienen trabajando a su esposa, hijos, hermanos, en fin, han llenado la Corte de toda la parentela, eso es contrario a la Ley de Ética Gubernamental y a toda la legislación que tiene que ver son eso”. Leer la noticia completa aqui.


“Llegué a la presidencia conducido y apoyado por un partido político, pero desde el primero de junio esa misma militancia, como la Constitución lo exigía, ha sido reemplazada por mi pertenencia a la sociedad entera. A partir de ese día me he dispuesto a ser un militante de la unidad nacional”, reafirmó Funes, y reiteró que su prioridad sigue siendo el proyecto de nación. Leer la noticia completa aquí.


Héctor Silva Ávalos, ex jefe editor de la Prensa Gráfica, e hijo de Héctor Silva, Presidente del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), ha sido confirmado como un nuevo agregado en la Embajada de El Salvador en Washington.


(.....)


Silva también se ha caracterizado por ser un periodista cercano a las administraciones de ARENA, cubriendo en varias ocasiones las giras del ex presidente Antonio Saca, en el tema migratorio. Leer la noticia campleta aquí.


Limpiar en la CSJ hasta que llegue la ética.

Funes fue miembro temporario del FMLN.

De tal palo tal astilla. Uno cambia de casaca como un mercenario del fut, el hijo sigue el ejemplo paterno. No lo podemos criticar.


Lo que describe Orestes Posada es herencia del viejo sistema.


Lo que dice Funes del abandono de su militancia no es constitucional, es opción personal. ¿En qué artículo se basa? Hay graciosos que dicen porque ahora ya es militar… como Jefe del Estado Mayor. Y que la Constitución les prohibe a los militares ocuparse de política y ocupar cargos políticos, ni siquiera pueden postular. Divertido ¿no? Tenemos un presidente militar, que no hace política (siendo presidente) y que postuló como civil. El enredo es mayúsculo.


En todo caso, insisto, si se quiere cambio, hay que movilizar a la gente, elevando la exigencias políticas, elevando el nivel político.


La « unidad nacional » en un estado como el nuestro son palabras huecas, sin sentido, mera demagogia. Dejó a Salume (el hijo) como presidente de la CEL, dicen que por los dos millones del préstamo (del padre). Ahora nombra embajador al hijo de un “amigo”, nombrado a un puesto clave, sin ser miembro de los « Amigos de»… Pero un logro mayor de la «unidad nacional» sería volver a llamar a un arenero al gobierno y calificar eso de « mi política de apertura y de unidad nacional ». Le propongo a Figueroa o a Ávila para darles otra oportunidad de mostrar su eficacia combatiendo a la delincuencia. Mejor los dos, para que andar con medias medidas, los dos, así la apertura será más grande y la unidad nacional mayor.


¿Unidad nacional entre los damnificados de « El Chaparral » y los alargartados que compraron tierras por el Cutuco para cuando se abran las actividades del puerto estar presentes con hoteles y almacenes? He dicho damnificados, si no los hay ya, los habrá, pues con el pisto que les dan no les va a alcanzar ni para un año y serán nuevos « juanes sin tierra », sin « títulos de propiedad ».


Hay todavía algunos que siguen dando su apoyo “incondicional”.

Escobar Alas, Cristiani y la extorsión de votos

Soy totalmente lego, en ambos sentidos, no tengo órdenes clericales y soy muy falto de letras en asuntos religiosos. No obstante como a cualquier otro la actitud del ayatolá metropolitano José Luis Escobar Alas me ha sorprendido, su integrismo antihomosexual es absoluto que lo ha conducido a abandonar toda discreción y se ha volcado al campo político con toda la mala fe (sin juego de palabras) de los politiqueros criollos. Llama a la derecha a emplear el chantaje para obtener una innecesaria reforma constitucional: ninguna ley salvadoreña permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. Les pide a los diputados que se comporten como pandilleros, como marosos, que extorsionen la ley que tanto anhela. El mecanismo es el que ha señalado el expresidente Cristiani, no votaremos los préstamos, ni el presupuesto si no apoyan el metrobus. La promesa, sin estudio real de posibilidades, del actual alcalde de San Salvador (el metrobus) se vuelve de repente más importante que el funcionamiento del país.


Ambos ciudadanos salvadoreños, Cristiani y Escobar Alas, anteponen caprichos a la marcha normal de la actividad económica nacional. Ambos acostumbran presentarse como preocupados por el destino nacional, ambos nos quieren hacer creer que la unidad nacional reposa en el entendimiento de los pobres con los poderosos. Pero esto tiene sus límites, la oposición al gobierno prima ante cualquier templanza. Cristiani quiere reconquistar el poder y juzga que no es necesario perder el tiempo con pausas estratégicas o arreglos parlamentarios, la guerra al gobierno tiene que ser frontal. Escobar Alas considera que la homosexualidad pone en peligro a la familia, a la infancia, a la juventud. Lo que me intriga saber es cómo la reforma constitucional va a proteger a la familia. ¿Acaso la prohibición, existente en la ley salvadoreña, vuelta constitucional, va adquirir poderes espirituales que se van a propagar por el ambiente y pondrán al abrigo a las buenas familias? ¿Las pondrán al abrigo de qué? ¿Acaso la ley va a disolver a los homosexuales? ¿Van a desaparecer? Porque se casen o no, ellos van a seguir existiendo. En todo caso han existido siempre, han existido y las familias cristianas no han padecido ningún ataque moral por la existencia misma de los homosexuales. Entonces la fe de Escobar Alas en que la ley reformada va de alguna manera influir en la moral de las familias salvadoreñas linda con una suerte de sacralización de un texto laico. Esta sacralización es simple fetichismo.


En todo caso, la actitud de Escobar Alas es una toma de partido radical. Su llamado fue claro hacia la derecha y le recomienda métodos legislativos que ponen en peligro la institucionalidad de la Asamblea. El arzobispo, a quien le gusta dar lecciones de buena conducta, que aconseja, que desea mediar en debates, que se presenta como una persona fuera de batallas partidarias y embestida de una autoridad moral, justifica y bendice la actitud pendenciera de Cristiani y le da aval a sus métodos de extorsión. Uso esta palabra pues es la que conviene ya que la amenaza de no votar ciertas leyes si el gobierno o el grupo legislativo del FMLN no se pliega a la voluntad de Cristiani, tiene el mismo mecanismo que el que usa el marero: “si no me pagás la “renta” te quemo tu champa, tu comedor, tu tienda, etc. o simplemente de mato”. El fanatismo integrista de Escobar Alas lo pone a ese nivel ético.

17 septiembre 2009

Salvadoreño premiado en Paris

El viernes 25 de septiembre, en el Carrousel del Louvre, nuestro joven compatriota Rodolfo Oviedo-Vega recibirá el "Gran premio-extranjero". Los dias 26 y 27 de septiembre en el mismo lugar se realizará la exposición "Los Grandes Maestros de mañana". Durante la ceremonia de inauguración de la exposición, el experto de las salas Drouot, Claude Marumo le entregará el premio a los dos laureados, a Oviedo-Vega y a Tchoubanoff. Los salvadoreños presentes en París el viernes 25 están invitados.

10 septiembre 2009

La mentira de hoy

“Aunque en general las notas para Funes son buenas, los reclamos también llegan en otro sentido, porque el 75% de los consultados dice no sentirse representado con la toma de calles y las medidas de protesta-algo usual en este último mes, por lo que creen que el mandatario debería reaccionar con diálogo (42.1%), mientras el 11.5% opina que debería responder a las presiones. Un 9.9% considera que no debe hacer nada frente a la presión”.


Lev Nikolaevich Tolstoi enredaba a veces sus oraciones para obligar al lector a volver a leerla. De esta manera lo obligaba a pensar, a discutir con los puntos cruciales de su pensamiento. El periodista de El Diario de Hoy que presenta la encuesta que encargó su propio diario, también me ha obligado a leer y releer la frase que he copiado arriba. Pero al releer uno no descubre un pensamiento profundo, sino que una joya de falacia.


Veamos la cosa: “aunque” es una conjunción que puede desempeñar dos funciones sintácticas, admite ser concesiva y adversativa. En los dos casos introduce un contraste. Nuestro periodista lo sabe. Es por eso que “las notas” positivas en favor de Funes las introduce con un aunque digamos adversativo, para inmediatamente introducir “los reclamos” que “también llegan en otro sentido”, evidentemente negativo. No obstante lo que nos afirma es que “el 75% de los consultados dice NO sentirse representado con la toma de calles y las medidas de protesta”. Entonces no existe el esperado sentido contrario. El contraste que se espera por la intruducción del aunque no llega. No llega a nuestras mentes aunque él quiera imponérnoslo afirmando que “los reclamos llegan en otro sentido”. Los aficionados del análisis de lógica matemática pueden también distraerse aplicándole un positivo más positivo, no da nunca negativo.


Me pregunto, ¿esta manera de mentir se aprende? ¿En qué curso de periodismo se enseña?


Aunque, digo yo, tal vez se trate de que el sentido de los reclamos no llegan en la dirección que esperaban el periodista y sus empleadores.


Vieron el titulito del artículo, “Las deudas del nuevo gobierno”, la inseguridad y los problemas económicos son deuda del gobierno de Funes, hace cien días vivíamos en un paraíso arenero de seguridad y prosperidad... Este periodista es pariente de Cristiani o su secretario, pero un lazo muy íntimo los une.

09 septiembre 2009

Una salvadoreña en París


En el inmenso Centro Cultural Cientocuatro de Paris, este sábado Gabriela Trujillo impartirá una conferencia en la que va a abordar varios temas sobre el cine latinoamericano: vías plásticas de ruptura en el cine de América Latina, utopías modernistas o protestarias: vanguardia, invención, experimentación y compromiso.

Gabriela Trujillo sigue cursos de doctorado en el departamento de Estudios cinematrográficos de la Universidad de Paris I, bajo la dirección de Nicole Brenez. Asimismo es conferencista de la Escuela del Louvre y de la New York University de París. Suele animar y confeccionar programaciones de cine en los lugares más insólitos, alternativos y efímeros, se aboca a interrogar de nuevo las rutas cinematográficas de la emancipación en América Latina, sus condiciones, su eficiencia. Parte al asecho más inmediato de las diferentes traducciones plásticas de los futuros minoritarios y las combinatorias inasimilables, de las producciones del movimiento, lejos de todo pensamiento mítico y de sombras tutelares.

« Más allá —nos dice Gabriela Trujillo— del regocijo que pueda producirnos el contacto con un corpus fílmico poco conocido, el objetivo es presentar una serie de imágenes que expresen la potencia crítica del cine en general y de América Latina en particular, que al mismo tiempo provea un cuestionamiento de orden hermenéutico. Es decir que estas imágenes nos obligan a tomar consciencia de la historicidad de las obras dejando de lado su más o menos gran eficacidad o visibilidad ».

04 septiembre 2009

La primera cita con Christian Poveda

La primera vez que vi a Christian Poveda fue en un café cerca de Sèvres-Babylone. Era una cita para tomar contacto. Llegué con una amiga salvadoreña que ahora vive en Managua y otro salvadoreño, Mauricio Luna. Por lo que recuerdo Christian y Mauricio ya se conocían. Se trataba de ir preparando su primer viaje a El Salvador. Por aquella época, a pesar de que la unidad entre los grupos guerrilleros se iba conformando y ya existía la Dirección Revolucionaria Unificada, en París hasta estos encuentros eran “compartimentados”. Así se decía cuando era necesario para “nuestra organización” guardar el secreto.


Para esa época ya teníamos cierta experiencia para organizar ese tipo de viajes, construir el recorrido y organizar por lo menos el programa en sus rasgos más generales. Era evidente que la realización del programa dependía mucho de las situación y del “invitado”. En el caso de Christian Poveda que era un fotógrafo, que trabajaba para una agencia conocida y para algunos periódicos, sospechábamos que una vez en el país se iba a desempeñar de manera independiente. Pero al mismo tiempo para ir a algunas zonas era necesario el concurso de guías y de acompañantes que debían protegerlo.


Estoy hablando, como algunos se habrán dado cuenta, del año 1980. Fue a finales de ese año entre octubre y noviembre que tres amigos partirían para El Salvador, se trata del cineasta francés Yves Billon, del periodista Jean-François Voyer y del fotógrafo Christian Poveda.


Cada uno cumplió con su propio compromiso profesional, sobre esto todos estábamos claros. Ellos viajarían como profesionales y no como simpatizantes. Esto creo que para algunos de entre nosotros no quedó del todo claro. No obstante esto fue así, su simpatía por la causa revolucionaria no debía impedirles ser objetivos. En sus reportajes se impuso siempre la realidad. Ahora estamos recordando a Christian, sus fotos eran por sí mismas denuncias de la violencia ejercida contra el pueblo por las fuerzas represivas de la dictadura.


Recuerdo en particular dos de ellas, dos guardias están encañonando a tres hombres tendidos en el suelo, boca abajo, a su lado, de pie, un niño con las manos crispadas cubriendo su boca aterrada en un desgarrador y silenciado grito. La otra, cuerpos tendidos, inertes, en la cama de un jeep, se ven las botas con las típicas polainas de la Guardia Nacional y las culatas apoyadas sobre las espaldas de los cadáveres. La primera la llevo siempre en mi memoria, ese cipote indefenso, que le estaban robando toda su inocencia. La segunda la muerte como una carga que hay que ir a depositar en algún botadero.


Christian Poveda era un joven fotógrafo, desde entonces se veía su ojo refinado y escrutador de la realidad. Con generosidad puso a disposición del Comité de Solidaridad su trabajo que nosotros exponíamos en nuestros mítines por todo lo largo y ancho de su país. Con sus fotos ilustrábamos nuestros materiales, revistas y folletos.


Quiero ahora recordarlo y rendirle el homenaje que se merece.

01 septiembre 2009

Amira Alqarem vino a pedir justicia


Ayer, lunes 31 de agosto, amaneció cubierto en La Haya. Llovió un momento, pero un viento bastante fuerte despejó el cielo y apareció el sol. El resto del día fue caluroso y lleno de luz. Fue este 31 de agosto, alrededor de las cuatro de la tarde, en el que Amira Alqarem se presentó, acompañada de sus abogados, médicos y decenas de amigos, venidos principalmente de Francia, ante la Corte Penal Internacional. Amira es una muchacha de apenas quince años. Vino a pedir justicia. A reclamarla.

Todos tenemos presente la agresión israelí contra los habitantes de la franja de Gaza. Los jefes militares le dieron a esta operación un nombre que no deja dudas sobre las intenciones criminales: “plomo fundido”. Los bombardeos fueron intensos y constantes desde el 27 de diciembre del 2008 hasta 18 de enero del 2009. Las cifras finales muestran la desproporción de la agresión y la desigualdad de las “fuerzas” en presencia. 1417 palestinos muertos, 5303 palestinos heridos. Del lado israelí se cuentan 3 civiles muertos y 10 soldados. Entre los muertos palestinos se cuentan 246 combatientes y 313 niños. Entre los heridos hay 1606 niños y 828 mujeres. La destrucción de escuelas, habitaciones, lugares de culto religioso, edificios oficiales fue sistemática, las ruinas hasta el día de hoy testimonian de la intensidad de los bombardeos.

Amira Alqarem es una víctima de esta agresión. Amira vivía en el barrio Tal Al Hawa, situado al sur-oeste de la ciudad de Gaza. Su padre era vendedor de calzado y en esta calidad tenía permiso de ir a Israel para comprar las mercancías de su negocio. En la casa, situada en una zona residencial, al lado de una mesquita y próxima a una facultad de ciencias aplicadas. En el barrio no hay ningún objetivo militar.

El padre de Amira, Fathi Dawson Alqarem, pensó que su familia no corría ningún peligro particular si se quedaban en su casa, pues el barrio no representaba ninguna amenaza para el ejército israelí. La mayoría del resto de habitantes huyó del lugar hacia el centro de la ciudad, pensando que allí estaría en mayor seguridad. Fathi Dawson se propuso para ejercer temporalmente las funciones de muecín (es la persona que convoca a oraciones desde lo alto del alminar de una mezquita).

Hacia el final de la agresión, cuando el ejército israelí penetró en el territorio de Gaza con tanques e infantería y procedió a una escalada en el tiroteo y la destrucción, algunas unidades se acercaron al barrio de Amira Alqarem. Algunos tanques se estacionaron en unos baldíos al este de la casa de la familia Alqarem. El barrio hasta ese momento no había sufrido muchos bombardeos.

No obstante la situación se puso tensa desde la madrugada del 14 de enero, con la llegada de los tanques, hubo algunos disparos. El tráfico aéreo se intensificó, se hicieron presentes muchos helicópteros. El barrio no había sido blanco sistemático de los bombardeos, lo que era coherente con el carácter no estratégico militarmente del lugar. Se trata de un barrio residencial. Las destrucciones de edificios fueron ocasionadas principalmente por los disparos de los tanques: la facultad, el alminar de la mesquita y las casas de habitación. Algunas fotografías recientes muestran que las principales destrucciones no fueron la obra de bombardeos.

Hacia las seis y media, Fathi Dawson Alqarem salió de casa y se dirigió hacia la mezquita para convocar al rezo de la noche. Luego hacia las nueve de la noche el hermano, la hermana y Amira se acomodaron en la planta baja para pasar la noche en compañía de su padre.

A medianoche, una explosión despertó a los tres niños Ismat, Ala y Amira, la casa había temblado. Los tres corrieron hacia la puerta destruida y se encontraron con un ambiente aclarado por la luna y lleno de polvo y humo. Buscaron en vano a su padre, hasta que percibieron el cuerpo inerte que yacía en el suelo, cerca de la casa, cubierto de sangre. Vieron que no daba más señal de vida. Al lado se había formado un pequeño cráter de varias decenas de centímetros de profundidad.

Los tres niños se arrodillaron al lado de su padre. Pero pronto decidieron que era menester ir a buscar ayuda. Fue en ese momento que Ismat y Ala se alejaron de la casa.

De repente se oyó el estruendo de otra explosión. Amira, que se había quedado al lado de su padre, se desplomó, sintió el dolor intenso de una herida en la pierna derecha. Sangraba y sufría de dolor.

Su hermano Ala y su hermana Ismat, en busca de socorro, se acercaron a carretera, situada al noroeste de la casa. Habían atravesado ya algunas casas y recorridos algunas callejas hasta llegar a la gran calle. Estaban en descampado. Dieron gritos pidiendo auxilio. En ese momento un disparo los fulminó. Los cuerpos se desperdigaron en decenas de metros. Los cadáveres estaban irreconocibles. Cuando dos días después algunos vecinos volvieron al barrio y al no encontrar a Amira la dieron también por muerta. Creyeron que los restos de cuerpos humanos dispersos también eran los de Amira.

Con ese tercer disparo y al constatar que sus hermanos ya no gritaban más, Amira pensó que los habían matado. En ese momento Amira Alqarem decidió ponerse al abrigo y volver a la casa para refugiarse. Llena de miedo, con mucho trabajo se arrastró hacia la casa. En ese momento hubo una cuarta explosión. Amira vio que las piernas del cadáver de su padre fueron arrancadas.

Extenuada por el dolor, Amira se quedó dormida en la veranda de su casa. Al día siguiente se despertó y como pudo fue a beber agua de la cañería.

A partir de ese momento, Amira no va a tener otra idea, ni ninguna otro propósito que de buscar ayuda. Se acercó al cuerpo de su padre para tomar su celular, pero no funcionaba. Su voluntad le dio la lucidez para extraer el chip del celular. En ese momento decidió ir a la casa de una tía que quedaba a unos quinientos metros de la suya. Se arrastró todo el día, iba protegiendo su pierna con un plástico. Pero al llegar encontró la casa de su tía totalmente vacía. Amira se quedó dormida en la calle.

Al día siguiente, descubrió una casa que conocía. Era la casa de un periodista. La hija del periodista era amiga de su hermana Ismat. Amira pudo entrar a la casa pues el cerco estaba parcialmente roto. Bebió el agua que había quedado en una botella. Encontró cojines y vestimentas, se acomodó, extenuada perdió varias veces el conocimiento. El 17 de enero el dueño de la casa, Eid Imad, volvió a eso de la una de la noche, aprovechando que los tanques habían recibido la orden de retirarse. En la casa encontró a la muchacha, desangrando y sufriendo de su herida. La condujo de inmediato al hospital de Shifa. Allí la atendieron y cuando su estado se estabilizó los cirujanos pudieron intervenir para tratar su pierna.

Desde el mes de julio Amira Alqarem se encuentra en Francia para recibir nuevos tratamientos y largas sesiones de reeducación. Esta es su historia. Amira sobrevivió. Y ha decido exigir justicia por la muerte de su padre, de su hermana y de su hermano. Todos víctimas civiles.

Ayer, 31 de agosto, en La Haya, por primera vez un juez internacional recibió la demanda de una menor contra el Estado de Israel. Es también la primera vez que una persona particular interpone querella ante esta Corte Penal Internacional.

Amira Alqarem comienza ahora un nuevo combate. No podemos dejarla sola. Ayer un grupo de militantes y amigos la acompañaron hasta La Haya. Hubo una reunión de prensa en una sala de un hotel cercano a la Corte. Luego un pequeño desfile la acompañó hasta el edificio de la Corte, en el 174 de la calle Maan. Al salir la vimos contenta, sonriente. El juez le había dado un recibo que confirmaba el depósito de su querella contra el Estado de Israel por "crimenes de lesa Humanidad y crímenes de guerra". Ahora empieza todo el proceso. Aparecerán obstáculos, nosotros debemos permanecer vigilantes y exigir justicia para Amira Alqarem y su familia.